Suplicio, lágrimas, dolor, tristeza, rabia y la popular pregunta: ¿Por qué? ¿Cómo fue posible? Y así, de repente se van apagando sueños, ilusiones, metas y algo que aportar al país. Así como cuando se apaga una vela y solo que queda a flote el humo ¡Se apagan las esperanzas de quienes dejaron de existir! Hoy a dos...