Son las 4 de la mañana y el estridente sonido de la alarma prevalece en medio del silencio y el frío de un nuevo día. Los ojos no quieren abrirse, pelean entre sí. Empieza la lucha interna. La cama está muy cómoda y acogedora como para salir a lidiar con las cosas del mundo real. Parece que solo ella entiende que el...