Tengo envidia del viento que roza tu cuerpo y la luz que toca tus pestañas. Siento celos del tiempo que ha visto tu pelo, creciendo más cada mañana. Lo que callan tus labios lo emites a diario, tan solo con una mirada. Eres mi campanario sonando en mi radio, sin decir ni media palabra. Eres agua que cura con dulce...