Mi papá era alcohólico. Crecí yendo a la tienda por bebidas alcohólicas, comprándolas para mi padre y no sabiendo cómo se comportaría cuando llegara del trabajo. Mi mamá solía sentarse en un rincón de la sala, leía libros y comía chocolate. Cuando pasé a sexto grado, el alcoholismo de papá empeoró  muchísimo. Venía...