Alejandro Hernández/

¡Goooooooooool!

Hoy en día esta palabra se entiende en todas partes del mundo sin importar raza, idioma o cultura. ¿Quién no se siente contagiado por la fiebre del futbol? Todos buscando cromos del mundial, quinielas, playeras de futbol, pelotas de futbol. Esa emoción que se vive cada cuatro años, esa pasión que contagia al mundo entero, que representa naciones y que une continentes.

Pero claro, es momento de aprovechar la euforia. Todas las compañías de alimentos se preparan con promociones, con regalos, para que el público se contagie y bueno ¿quién no desea disfrutar de un partido del mundial con unas alitas a la barbacoa, un buen asado acompañados de una cerveza o gaseosa?

La sociedad actual se encamina a una temporada de consumismo extremo, se ven atraídos a “lo que se siente bien”, “sabe bien” y “es más fácil”, y mejor si es por el mundial.

Una investigación de la plataforma de atención a consumidores “Tiendeo”, realizada en la ciudad de México, apunta a que durante el Mundial de Rusia 2018 aumentará considerablemente el consumo de cervezas y refrescos. De esta manera, según la investigación, se estima que durante el periodo que comprende esta justa futbolística, cada espectador consumirá en promedio 48 latas de cerveza, elevando los riesgos de sus efectos por un consumo excesivo, como disturbios, accidentes de tránsito o que los ciudadanos incurran en infracciones administrativas así como enfermedades que afectan la salud.

“¡Una cervecita por la victoria!” Pero… ¿vale la pena?

Como en el fútbol, la vida es un juego en el que se debe cuidar cada paso y cada tiro. Muchos hoy en día no miden las consecuencias por gritar y celebrar un gol y terminan metiendo un autogol en sus vidas, colocándose al límite de diversas enfermedades y accidentes, principalmente causadas por el consumo de alcohol al celebrar con una cervecita, que al final terminan siendo 10. Es importante tomar conciencia sobre los riesgos del consumo excesivo de alcohol, que puede causar desde intoxicaciones hasta enfermedad hepática.

La salud explicada desde el punto de vista mundialista es un juego que se debe de disfrutar y cuidar, logrando terminar los 90 minutos, para así disfrutar la gloria. ¡No por una cervecita se debe arriesgar la vida! Hay diferentes maneras de celebrar, comer y compartir de manera sana y sin poner en riesgo nuestra salud y la de los demás.

Cuidémonos de excesos y riesgos para que este no sea nuestro último mundial.

¡Que viva el futbol sin que se pierda la salud y la vida!

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