By Isa Contreras
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Me encantan las letras y la literatura, pero no soy un ser creativo. No puedo crear mundos mágicos ni historias que trascienden el tiempo. Lo que me apasiona es interpretar, absorber y comprender las ideas de mentes más brillantes que yo. No hay nada que me haga más feliz que decodificar uno de los cuentos de Borges, o captar el significado detrás de un libro de Hess. Esta pasión la combiné con mi amor por los idiomas, especialmente el inglés. Fue ahí donde decidí que quería dedicarme a la traducción literaria.

Han pasado alrededor de 4 años desde que tomé esa decisión y no he logrado convertirme en traductora por medio del Ministerio de Educación.

Tomé cursos de traducción, hice trabajos freelance, traduje audios, currículos, documentos, historias, artículos… y nada. Llevo 2 años en cola, esperando una fecha para hacer el examen de traducción jurada (ni siquiera es a la rama que me quiero dedicar, pero es lo único que Guatemala ofrece). Es más, mi percepción ha cambiado, ya no estoy segura si vale la pena examinarme en algo a lo que no me quiero dedicar. Me gusta la literatura, no las leyes… No soy abogada y notaria.

Finalmente, este 18 de septiembre recibí la noticia que mi examen estaba programado para el 24 y 25 de septiembre, de 7:00 a 18:00. Tristemente debo decir que luego de dos años de espera -no solo han cambiado mis prioridades y metas profesionales- sino que me parece completamente injusto que me den aviso con una semana de anticipación. El último grupo que se examinó en esta materia fue reprobado en un 80%. Pasaron 5 personas… se me dificulta creer que ninguna de las 35 personas que participaron de ese examen fueran capaces de superar la prueba. Toda esta situación me huele extraño.

No puedo evitar pensar que ahora han citado a 60 personas, incluyéndome, para hacer un examen intensivo, con una semana de anticipación, después de dos años, porque solamente quieren “despacharnos” después de tanto tiempo. ¿Hasta dónde ha llegado la corrupción en nuestro país?

Esta corrupción me suena a cese de libertad, de superación personal, de poder hacer lo que me guste y plazca.

La impunidad ha llegado a la raíz de todos los sistemas. Ya no importa la preparación que tenga, o el deseo de hacer algo, simplemente no se me permite. Me molesta que la corrupción llegue a afectar algo tan poco relevante como la traducción jurada en Guatemala. No estamos hablando de derechos humanos, reformas de ley, casas hogares… simplemente es un título educativo. Si eso se ve afectado, ¿qué nos dice de las cosas más relevantes en el país?

Además de causarme una enorme frustración, esta situación me hace ver lo mal que está Guatemala en todos los aspectos. Vale la pena contarles que entre los materiales que se deben presentar al examen, se encuentra llevar una mesa. Sí, una mesa. Es necesario que lleve mi propia mesa para examinarme… Por suerte para mí, la traducción es algo que quiero hacer por puro gusto, no es mi “trabajo de verdad”. No es la carrera que estudié en la universidad, ni lo que me dará de comer. Me apasiona y por eso me quiero dedicar a eso más adelante. Pero, ¿qué pasa con las niñas que quieren estudiar y no pueden porque no hay quién les enseñe? ¿Qué pasa con las personas que no tienen acceso a una educación superior? ¿Qué pasa con todos los estudiantes honestos de Ciencias Políticas que buscan el bien para Guatemala y se ven atrapados en una red de corrupción?… ¿Cómo se sentirán ellos?

La corrupción e impunidad nos afecta a todos en cierto grado, a unos más que a otros, pero nadie se salva. A nivel personal, esta situación me ha hecho cambiar de visión respecto a mis metas profesionales y lo que el país hará para apoyarme a alcanzarlas. Me ha abierto los ojos a lo mal que se encuentra el sistema educativo. En fin, no haré el examen. Ni siquiera tuve tiempo de realizar el pago (el cual debía hacerse en una escuela en zona 7, con un plazo de tres días, en un horario de 13:30 a 17:30 exclusivamente). Prefiero buscar un título en el área literaria, que me dé más confianza y validez que el Ministerio de Educación.

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One Comment
 
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    Lisa Castillo / 15/05/2019 at 07:32 /Responder

    Lamento mucho escuchar tu historia, sin embargo creo que todo depende de la preparación, saber de literatura si te ayuda pero no te ayuda a pasar dicho examen, ya que el examen te certifica como traductor jurado no solo en el área literaria, se requiere de mucha preparación en áreas científicas, médicas, técnicas, legal, comercial y muchas otras , por lo que debes conocer de todo tipo de documentos. ser bilingüe no te hace traductora, convertirte en traductora requiere que conozcas de muchos tipos de documentos, pases de ley, mandatos….es un amplio conocimiento el que debes tener, pero éxitos en el campo de la literatura.

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