By Antonio Flores
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Para vos que estás leyendo esto, es momento de que algunas líneas sean para todos ustedes.

Hemos gastado muchas palabras y oraciones en los jóvenes indiferentes, en los necios, en esos que habitan islas de lujos en un mar de miseria, en los universitarios que no se dan cuenta de los privilegios que gozan, en los guatemaltecos que no quieren despertar porque prefieren seguir pretendiendo que están dormidos; ellos, los que tanto nos esforzamos por transformar, por hacerlos partícipes de esto… no nos estamos rindiendo, nos estamos dando un respiro. Por eso es momento de escribirle a aquelos, que en el silencio de las buenas obras, la felicidad del ser auténtico y la entrega gratuita de sus dones, están transformando la realidad que vivimos.

A vos, si sos de los que no encajan en normas de convivencia, o sos de las que no necesita definirse por sus fotos, a los jóvenes dispuestos a cuestionar todo lo que aprendieron, a los que son excepciones a la regla, los que trascienden normas de conducta, los que rompen el status quo desde adentro; a los locos, los originales, los inadaptados, los rebeldes, para los que tienen fe y para los que no, los que se atreven a ver más allá de lo que todos ven. ¡No te rindas! Porque rendirse a las seducciones del mundo, a la necesidad de encajar y sentirte pleno por la aceptación de los demás es lo que nos tiene donde estamos, este mundo no ha cambiado por personas respetando las reglas.

Las revoluciones nacen en los corazones inconformes; estoy seguro que entiendes que no es cuestión de tomar las calles, hacer pintas y quemar monumentos sino la transformacion de la conciencia, el corazón y las ideas es lo que necesitamos.

A ti, que sigues amando la vida, los momentos y las buenas conversaciones. Amaste antes, pero las cosas no terminaron como esperabas, pero estas aquí, escuchando los comentarios de siempre y las palabras que tanto duelen. Para el mundo es un cliché, para ti es como una bomba nuclear; aquí estás, haciendo que todos se pregunten cómo rayos puedes sonreír con el corazón roto. Imagino por lo que estás pasando, lo mucho que ha de doler el corazón y la tormenta en tu cabeza; no te rindas, sigue adelante, permítete sentir todo lo que tu corazón está sintiendo. Abraza la tristeza y la mísera, apriétalos, gózalos y déjalos ir. El dolor nos recuerda que lo dimos todo, que fuimos capaces de sentir algo que muchas personas pasan su vida buscando; el amor volverá, cuando menos lo esperes, porque todo lo que es para ti, llegará cuando estés listo para recibirlo.

Para los que fallamos y estamos lejos del lugar donde quisiéramos estar, para los que han puesto pausa a sus sueños, a los estudios, a sus metas o les ha tocado reinventar planes. No estamos atrasados, vamos a nuestro tiempo. Sé que suena difícil creerse estas palabras, pero son más sensatas de lo que se podría creer. ¿Qué más da si antes de ser lo que has soñado, te toca ser lo que necesitas? En una sociedad que nos exige títulos, premios, medallas y reconocimientos, resulta sano no optar a ello y vivir de acuerdo a las expectativas propias. Cada uno de nosotros es más valioso que una calificación, un examen de desempeño o la percepción de los demás. La vida y su extraño sentido del humor nos recuerda siempre que no se trata de llegar primero, sino llegar bien. Somos fugaces, no se te olvide, así que no te ofusques y seguí adelante.

Para los que se sienten un renglón torcido, una mancha en el lienzo o un rayón en el papel… para vos, que lees esto; que quizás ignoras que somos polvo de estrellas, que nuestras vidas importan y tienen un significado, encontrarás lo que estás buscando cuando dejes de afanarte. Detente allí, toma un respiro y abrí los ojos, contempla la cotidianidad en todo su esplendor, permítete vivir en el eterno ahora. Porque para tu buena o mala suerte, no hay nadie mejor que tú siendo tú. Seas quien seas y creas en lo que creas, habemos mas como vos; pero estamos dispersos, ocultos a plena luz del día, amando la vida, disfrutando lo que hacemos, creando, aprendiendo, contemplando momentos.

Nunca es tarde o demasiado pronto para despertar y buscar tus propios sueños.

Para ti, para vos, que has luchado contracorriente por haber nacido en un barrio marginal, un hogar roto, siendo parte de un sector excluido; sí, a ti que luchas hasta el cansancio todos los días y estás determinado a que las circunstancias de tu nacimiento no definan quién eres o puedes llegar a ser. No te detengas, porque cada día que pasa estás más cerca de ser quien tú has decidido y no lo que otros esperan que seas; en un mundo lleno de mentiras, caras falsas, corazones heridos y miedos, necesitamos lo que llevas en tu corazón. Hay demasiadas “personas exitosas” en el mundo, pero no necesitamos más de eso, porque el éxito no lo es todo; hacen falta cuenta cuentos, amigos, sanadores, amantes, exploradores y aventureros en todas las formas y colores. Personas que vayan más allá de lo establecido, quienes desde los rincones olvidados, luchen por la vida, el amor, el respeto y la alegría. No eres lo que la cultura, los prejuicios o la sociedad ha dicho que seas por tu condición de nacimiento, eres lo que decidas ser.

Seas quien seas, sos más importante de lo que te imaginas y siempre ten presente que en toda nuestra vida habrá dos opciones, amor o miedo, escoge el amor y no permitas que el miedo te ponga en contra de tus sueños.

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Vuelo bajito por la ciudad... contemplo y comparto lo contemplado. Creo en el amor, busco la verdad, luchó por la justicia y disfruto la amistad; eterno aprendiz, estudiante, amigo, hermano, bata blanca. Tratando de tranformar la eterna primavera.

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