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Trata de Personas IMAGEN 2

 

Laysa Palomo-Brújula

La trata y tráfico de personas es un problema que lleva en el mundo muchos años, pero que ha atravesado un proceso de evolución para ser reconocido como tal en la actualidad, pues en épocas pasadas la esclavitud estaba permitida. El Departamento de Estado de Estados Unidos coloca a Guatemala en un nivel 2 sobre la situación de trata al ser un país de fuente, tránsito y destino para las víctimas de explotación sexual o trabajo forzado cuyo gobierno no cumple plenamente con las normas mínimas de la Ley de Protección de Víctimas de la Trata ( TVPA por sus siglas en inglés).

De acuerdo a Leonel Dubón, director de la Asociación El Refugio de la Niñez, existen dos tipos de redes que laboran dentro de Guatemala.  Aquellas redes de crimen organizado transnacionales que utilizan a Guatemala como un lugar “de paso” donde traen a víctimas de países extranjeros como Colombia, Nicaragua, Honduras, etcétera o bien, que exportan a guatemaltecas hacia el exterior; y aquellas que solamente trabajan localmente en un territorio del país especialmente en departamentos como Petén y Verapaces que no pueden ser catalogadas como crimen organizado (a diferencia de primer tipo) ya que solamente surten personas en cantinas y bares dependiendo de la demanda por los clientes locales.

 A pesar de los esfuerzos realizados como Estado en los últimos años, es evidente que como país es necesario continuar trabajando para erradicar en esta problemática que afecta diariamente a miles de persona.

 

IDENTIFICACIÓN Y COMBATE A REDES

Nacional e internacionalmente Guatemala ha realizado esfuerzos por atender la problemática.  En el año 2000 en Palermo, Italia, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) crea el Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de personas, especialmente Mujeres y Niños, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (Protocolo de Palermo) en la cual diferentes Estados, entre ellos Guatemala, firmaron para comprometerse en cumplir con los fines de prevenir y combatir la trata de personas, prestando especial atención a las mujeres y los niños; proteger y ayudar a las víctimas de dicha trata, respetando plenamente sus derechos humanos; y promover la cooperación entre los Estados que lo conforman para lograr dichos fines.

Después de dicho compromiso, durante el gobierno del Presidente Oscar Berger se comenzó a trabajar más sobre esta problemática, logrando impulsarlo como un tema prioritario para discusión y atención de la agenda nacional.  Logo Trata de Personas El fenómeno de la Trata constituye un delito tipificado por la legislación guatemalteca en el Código Penal desde el año 2005 cuando se comprendió que era importante la creación de una política para combatir la trata y que esta respondiera a las necesidades y dificultades de las víctimas. Este se modificó en el año 2009, abarcando de una manera más completa el delito.

A partir del Protocolo de Palermo, Guatemala aprueba la Ley contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas.  Junto con esta, se crea el Grupo Interinstitucional de Combate a la Trata de personas, el cual veló por el cumplimiento de la misma.  En el año 2007 este grupo se convierte en una comisión que da lugar a que sea creado por parte del Ministerio Público (MP) en julio del año pasado, una nueva fiscalía en contra de la Violencia Sexual, Explotación y Trata de personas (SVET) dedicada a promover, asesorar coordinar e incidir en todas las Instancias de la Administración Pública y Organismos del Estado para el efectivo cumplimiento de la Ley en referencia, Decreto Número 9-2009.

La SVET posee la asistencia de 19 organizaciones no gubernamentales para  facilitar la lucha contra este flagelo y tener a personas específicas en la cobertura de los más de 200 casos que se perciben anualmente, ya que con anterioridad se contaba únicamente con cuatro investigadores desde el MP.

Este año, con la publicación del acuerdo 159-2013, el Ministerio de Trabajo aprueba e institucionaliza el protocolo de la Inspección General del Trabajo para la detección y referencia de casos de trata de personas. Se han realizado diferentes operativos a nivel nacional en donde el Ministerio Público de la mano con la Policía Nacional Civil (PNC) y la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) logran encontrar a víctimas y tratantes como lo es el polémico caso de César Crisóstomo Barrientos Aguirre, hijo del titular de la Cámara Penal, en el cual se vincula como parte de una red que ofrece a niños por catálogo en Mazatenango entre los Q600 y Q2,000 a clientes “exclusivos”.

El trabajo gubernamental en esta área se ha enfocado principalmente en la detección y desmantelamiento de redes de tráfico y trata de personas, especialmente en la vinculación de estas con el crimen organizado.

 

ATENCIÓN A VÍCTIMAS

Es importante recordar que la ayudas psicológica, de liderazgo y de reinserción a la sociedad son también necesarias para que las víctimas puedan cerrar y sanar aquella experiencia traumática.

“Al nacer mi hija María, yo no encontraba trabajo.  Cuando la pequeña tenía mes y medio, Sergio me llevó a un ‘Bar de Copas’ donde un amigo me daría trabajo.  Al llegar al lugar, descubrí que no era un bar sino una casa cerrada.  Él me obligo a prostituirme, amenazándome con hacerle daño a mi hija si yo no le entregaba el total de dinero que había ganado.”
 -Nancy (Libro de historias: Vive y sé feliz

Los medios nos muestran cómo el gobierno realiza diferentes operativos para deshacer los tipos de redes de trata de personas, sin embargo ¿qué sucede cuando las víctimas son rescatadas? La ayuda del Estado se basa en los “Hogares Seguros” los cuales resultan insuficientes para la atención pertinente de las víctimas.  En estos, el MP lleva a menores de delitos como maltrato familiar y violaciones sexuales, además de los de trata de personas, por lo que la atención a las víctimas no resulta especializada. Esta debiera tener como prioridad la discreción de los casos de las víctimas, lo que en estos hogares por sus condiciones, no es posible.

Derivado de la debilidad estatal en la atención psicológica y emocional de las víctimas, el gobierno recurre a alianzas con entidades no gubernamentales que velan por la atención física y psicológica de las personas, pues requieren un trato especial para sobrellevar su recuperación.

A pesar que es el Estado quien debe velar por los derechos de los guatemaltecos, como jóvenes ciudadanos es nuestra responsabilidad estar informados sobre la situación del país y conocer los peligros a los que estamos expuestos para evitar involucrarse de manera directa o indirecta con cualquier red de crimen organizado. Asimismo, conocer este problema que afecta a miles de personas para poder identificar posibles casos a nuestro alrededor.

 Seamos parte del cambio y entendamos que la trata y tráfico de personas es un problema que nos incumbe a todos por lo que la creación de una cultura de denuncia es importante en el país. No quedarnos callados es nuestra obligación.

 

 

 

 URL IMAGEN UTILIZADA: www.publimetro.com.mx
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One Comment
 
  1. Avatar
    yasmin soria / 19/03/2014 at 20:17 /Responder

    Me podrian decir como puedo involucrarme o si existe algun lugar en el cual pueda ayudar para evitar q mas niñas y mujeres caigan en este tipo de redes de trata me gustaria mucho ayudar.

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