By Adriana Cordon
Posted: Updated:
0 Comments

La retoma del poder de la mayor parte del territorio de Afganistán, a manos de los talibanes, ha sido el foco de las noticias internacionales en la última semana. Pero, ¿por qué? No es porque a la Unión Europea le preocupe las constantes violaciones a los derechos humanos, no es porque China quiere la paz en el mundo y tampoco es porque Estados Unidos no está dispuesto a seguir peleando una guerra que “no es de ellos”.

Los europeos no quieren migrantes, China quiere ser la potencia global y Estados Unidos quiere evitarlo a toda costa.

Dentro de la disciplina de las relaciones internacionales, la lucha de poder y los intereses políticos de los estados pueden ser un tanto complejos de entender, sobre todo los acontecimientos que ocurren en otras regiones. Es por esto que quiero dedicar mi primera columna a explicar (de manera sencilla) por qué Afganistán fue tan importante para Estados Unidos en su momento y por qué es determinante para la política exterior china. Quiero hacer un pequeño análisis desde mi campo de estudio, sobre las relaciones complejas que están manejando las dos potencias mundiales en el territorio afgano.

Recordemos que este grupo extremista y fundamentalista islámico gobernó Afganistán desde 1996 hasta 2001, siendo reconocido por la constante violación a los derechos humanos fundamentales de sus ciudadanos, sobre todo de las niñas y mujeres. En 2001, tras el acontecimiento del 11 de septiembre, Estados Unidos invadió la nación, estableciendo la importancia de la lucha contra el terrorismo en la región de Oriente Medio. El gobierno aprovechó la cercanía de Afganistán a la Federación Rusa, especialmente por la importancia que tuvo para la Unión Soviética durante la guerra fría. Se instauró un gobierno que, con el paso del tiempo, estableció legislaciones y políticas gubernamentales liberales, sobre todo a favor de las mujeres. Al ser un mundo unipolar, es decir, controlado únicamente por un estado

Estados Unidos creyó que había ganado la guerra contra el terrorismo y que a su vez, iba a lograr controlar todos los recursos naturales que posee la zona (minerales, petroleros, etc.).

Sin embargo, el auge de China en la última década y el poder ruso en el tablero internacional, ha representado una amenaza significativa para las dinámicas globales que Estados Unidos ha estructurado a favor de sus intereses políticos y económicos. La política exterior del Presidente Donald Trump, estaba enfocada en fortalecer su alianza con Arabia Saudita, Israel, Jordania y Egipto, y a su vez, buscó restaurar las relaciones diplomáticas con naciones árabes sumamente importantes dentro de esta lucha de poder, tales como Emiratos Árabes Unidos y Bahréin. No obstante, el actual gobierno de Joe Biden indicó que, a diferencia de sus antecesores, su única lucha es contra el gigante asiático (una de sus campañas electorales más fuertes). Su único objetivo es volver a crear un mundo dirigido por una sola nación. Esto representa dejar a un lado la política exterior estadounidense que se ha manejado desde el gobierno de George Bush: la guerra contra el terrorismo. Cabe mencionar que ningún gobierno logró construir un estado funcional, basado en políticas y estrategias gubernamentales que asegurara estabilidad para la nación afgana y su ciudadanía.

China sentó una alianza estratégica con Pakistán, ya que ambas naciones comparten una enemistad político-económica con la India y a su vez, porque Pakistán cuenta con vínculos fuertes con los talibanes. El gigante asiático tiene un fuerte interés de acercarse a este grupo extremista, debido a las grandes reservas de litio en Afganistán (utilizado para transportes eléctricos), la Nueva Ruta de la Seda (megaproyecto de ruta terrestre que pretende crear una red comercial entre Asia, Europa y África), y la protección de Xinjiang del Movimiento Islámico del Turquestán Oriental (ETIM). La retirada estadounidense de Afganistán representa oportunidades para China, debido a que por medio de proyectos económicos, inversión extranjera y reconocimiento internacional a los talibanes, China podrá intensificar su poder en Irán, Afganistán, Pakistán y Asia Central. Estados Unidos al retirarse, ¿le dejó el camino libre a China para convertirse en la nueva potencia global?

Está claro que Afganistán es una nación que juega un papel importante dentro de la geopolítica de las potencias mundiales, y esta lucha de poder en Asia Central no terminará hasta que haya un país que controle los modelos políticos y económicos de la zona. No obstante, hay un hecho que es innegable para cualquier persona o estado: el gobierno talibán representa una amenaza para la estabilidad política de la región y un peligro para la ciudadanía afgana más vulnerable (especialmente para las mujeres). Las imágenes que circularon en redes sociales de personas afganas intentando huir del gobierno fundamentalista, son solo el inicio de una crisis humanitaria que no tendrá fin. Si los talibanes logran institucionalizar su poder e imponen un modelo político-económico basado en su fundamentalismo, habrá un retroceso significativo en los derechos humanos de toda la ciudadanía afgana y generará una crisis migratoria a nivel global. Países en América Latina (México, Costa Rica y Chile), en Europa (Alemania, Austria, Grecia) y Medio Oriente (Turquía, Irán y Pakistán) ya están implementando estrategias para recibir a todas las personas que lograron huir del poderío talibán.

Este tipo de acontecimientos son indispensables para comprender por qué el mundo funciona como funciona y por qué a veces los países periferia (tal como lo es Guatemala) sufrimos la guerra que no es nuestra.

No podemos dejar a un lado la historia de los países en vías de desarrollo, no podemos ser indiferentes.

Cada país en el mundo tiene un espacio significativo en el tablero de los países desarrollados y a pesar que los imperios tienen distintos actores (recordemos el británico, francés, alemán y ruso), nunca cambian sus políticas dirigidas a sus peones.

Ojalá llegue el día en donde la soberanía de los estados sea respetada y no un juego político de las potencias globales… porque al final de cuentas, los que siempre terminan mal y vulnerables, son las ciudadanías. La historia se ha encargado de demostrar que dar el poder hegemónico a un único actor es perjudicial, por sus acciones arbitrarias. La multipolaridad ha demostrado que las arbitrariedades perjudican menos mientras existan actores de contrapeso a las acciones y tomas de decisiones. Es necesario que esta multipolaridad exista para que haya un equilibrio de poder y los intereses de todas las partes sean tomados en cuenta en la estructura de las dinámicas globales.

 

Fuentes:

Alonso, A. (22 de agosto de 2021). La debacle de EEUU en Afganistán abre paso a China en todo el mundo. El independiente.  https://www.elindependiente.com/internacional/2021/08/22/la-debacle-de-eeuu-en-afganistan-abre-paso-a-china-en-todo-el-mundo/

BBC Mundo (19 de agosto 2021). Afganistán: a dónde se dirigen los refugiados afganos y qué países los están acogiendo (también en América Latina). BBC Mundo.  https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-58267855

Reuters (24 de agosto 2021). China, Pakistán e India compiten por su posición en Afganistán. Euronews. https://es.euronews.com/2021/08/24/afganistan-conflicto-china

Vidal, M. (28 de julio 2021). China y los talibanes consolidan su acercamiento. El país. https://elpais.com/internacional/2021-07-28/china-y-los-talibanes-consolidan-su-acercamiento.html

Related Posts

Siempre pienso unas horas antes de iniciar a escribir sobre qué voy a escribir; pero por mi mente...

Por Carlota El primer día que llegué a Al-Anon, me sentí en el campo del enemigo, en mi opinión, yo...

Por: María José Chávez La lucha de las mujeres por la igualdad en procesos de participación...

Leave a Reply