Por. Mariángel Álvarez
Escribí este poema para los que se han ilusionado, han sentido sin saber y han admirado con el más profundo de los amores. Si lees esto, espero que encuentres al amor perfecto con el que tanto soñado.
Te veo, te pienso, te siento.
Tus manos aún no me tocan, pero
ya tiemblan las alas.
Hay un segundo suspendido
Entre el deseo y la caída
el mundo se ha quedado quieto,
como si el tiempo también quisiera
contemplarnos,
hasta el silencio respira.
No me has besado aun,
pero siento la historia de todas
las veces que ya lo hiciste
en sueños.
Somos mitos esperando cuerpo,
dos amores escritos
en el mármol del destino
y en la piel del instante,
No hace falta el roce, ya soy tuya
en el aire.
Y si el amor es divino,
Que nos encuentre humanos.
Demuéstralo lento…
Que el amor que nace en un suspiro
Puede durar una eternidad.
Porque ya estamos grabados, y
en el mármol quedaremos.
Los humanos nos mirarán
Como quien observa leyendas.
Y a tu lado,
el amor por fin
tendrá un lugar donde
quedarse.
