Hace unas semanas en las redes sociales, Publinews dedicó un artículo para contar a sus lectores sobre la inauguración de un árbol navideño valorado en 2.5 millones de quetzales, siendo el primero en Centro América y siendo sus finas piezas, la razón por la que se valora en tal precio.  El árbol es promovido por  una empresa que se dedica a la venta de cristalería y demás, y se encuentra instalado dentro de un centro comercial.  Las críticas no  se hicieron esperar y corrieron como agua de mayo, por supuesto más negativas que positivas, entre las cuales resaltaron frases como: “En vez de donarlo a gente pobre”,  “niños muriendo de hambre”, “es del narco” etc, etc. Sin embargo, indagando en columnas de colegas en otros medios de información, me encontré con una peculiar, la cual me pareció que fue escrita con el hígado. La autora de dicha columna es Marcela Gereda, quien precisamente escribe para El Periódico titulando a su columna-quejaVisita el árbol navideño de 2.5 millones”; es por ello que a lo largo de esta columna responderé algunos párrafos en los cuales no estoy de acuerdo. Comencemos:

Señora Gereda, en el segundo párrafo usted se cuestiona lo siguiente: ¿Qué tipo de sociedad estamos modelando para nuestros hijos con esta ceguera optativa que evade impunemente la otra realidad del país? ¿Qué significa este símbolo de cristales en el templo de lo absurdo en un país que se cae a pedazos? ¿Por qué no haber hecho un árbol navideño de becas escolares en vez de uno que no sirve para nada?, ¿qué mensaje se lanza a la población exhibiendo un árbol que cuesta esos millones? Déjeme responderle lo siguiente: recordemos que quien elaboró este árbol navideño es una empresa privada internacional, por lo que no veo que estemos modelando a nuestros hijos una ceguera optativa a la realidad del país.  ¿Por qué? Nosotros mismos lo hemos dicho, los problemas de Guatemala son de nosotros, a ninguna empresa internacional como esta le va a interesar lo que está sucediendo con nuestra institucionalidad, ellos vinieron a hacer mercadeo y vender sus productos para recibir remuneración; a quien le interese compra y al que no, no. Simple.

Ese “símbolo de cristales” significa para ellos publicidad, los que estudian publicidad y carreras afines no me dejarán mentir que en cierto modo el árbol atraerá clientes, tanto guatemaltecos como extranjeros, y mientras más clientes llegan a comprar y pidan su respectiva factura, se está contribuyendo a la economía del país. Sobre el porqué no hay un árbol de becas escolares, como lo dije anteriormente, es una empresa internacional que viene a hacer mercadeo.  Claro, no me aparto que dentro de su responsabilidad social empresarial deberían tener algún tipo de ayuda social como agradecimiento porque se les abrió las puertas para comerciar en nuestro país, pero volvemos a lo mismo: esta empresa y así como otras que están en su “templo de lo absurso” solo vienen a ofrecer productos. Y con la última pregunta, no creo que lo hayan hecho para dar un mensaje a la población, es solo un árbol de cristales que ellos mismos fabrican, no se lo compraron a nadie, no lo pidieron al gobierno, ni mucho menos lo solicitaron en Guatecompras,  porque es para mantener el espíritu navideño del centro comercial.

El problema de nosotros es que con nada se está de acuerdo.

Hace unos meses pasó lo mismo cuando una empresa privada tenía la intención de remodelar el Estadio del Ejército y por las mismas críticas negativas decidieron desistir del proyecto. Hoy por hoy no saben diferenciar los fondos privados de los fondos públicos. Salgamos de la idea politizada de dar a las personas “pobres” todo regalado, señora Gereda las cosas no son así, más en pleno siglo XXI donde cada quien ve cómo sobrevive ante el mundo de doble moral. También tenemos la idea politizada que el Estado tiene que dar todo como si fuera un ser omnipotente, cuando la verdadera función de un Estado es velar por 3 cosas simples y sencillas: vida, libertad y propiedad privada. Y esos son los 3 derechos más violados por el Estado de Guatemala. No se debe dar la “papa pelada en bandeja de plata”, ya dejémonos de críticas negativas, de ver quién dijo a quién, qué hace tal persona, dejémonos de comparar con los demás, hagamos lo nuestro, cada uno de nosotros y  esa gente “pobre” tienen la potencia para salir adelante. Salgamos de la burbuja del resentimiento, vivir enfrascados en el pasado no nos permitirá abrir los ojos y ver que la realidad es otra, y si tanto les afecta, también se puede decidir no ir a visitar esos lugares que nubla la vista de la burbuja.

Gente aislada  que no quiere salir de la burbuja de la comodidad, estirando la “manita” para ver qué cae, y repito, a eso se dedican esas empresas, al libre mercado, y nada quieren tener que ver con algo que no sea la venta de sus productos. Y sí, mientras existan Luces Campero que ayudan a “UNETE” a combatir el cáncer en niños y el Árbol Gallo que de la misma manera ayudan mejorar la calidad de vida de la población guatemalteca, a través de programas enfocados en la alimentación-nutrición, educación, productividad, sostenibilidad ambiental y atención de urgencias en situaciones de riesgo y desastres naturales, como la fundación Castillo Cordova, habrá esperanza para Guatemala. ¡Ah!, y cuidado no vayan a ser fondos públicos porque ¡malaya!

Imagen: Publinews

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