man wearing white bathrobe sitting on bed

Por: Denisse Bolaños

Me senté a la par del Padre y le confesé mis pecados. La chica del último beso, la herida de ver a mi papá saliendo y la literatura de la noche. Con sus manos en mi cabeza me perdonó. Yo regresé a mi asiento y lloré. Ya tenía el perdón, solo me faltaba la fe.

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