school of fish in water

Por Mariale Escalante

Según la UNESCO, el Día Mundial del Agua se celebra anualmente el 22 de marzo como un medio para centrarse en la importancia del agua dulce y seguir luchando por la gestión adecuada y sostenible de este recurso. Este día se centra en acelerar el cambio para resolver la crisis del agua y el saneamiento ya que el agua es la base de la vida. El agua es el recurso más básico, vital y necesario que todo ser vivo es digno de tener. Sin embargo, este recurso hídrico debe tener ciertas características para que pueda saciar las diversas necesidades que cada individuo posee como que sea limpia, segura, incolora, libre de contaminantes, entre otros. Gran parte de que hoy no se cumpla con las características anteriormente descritas, se debe a la falta de legislaciones que promuevan el manejo adecuado del recurso hídrico.

En Guatemala, las leyes enfocadas a la gestión del recurso hídrico son muy pocas y las que existen no se cumplen debido a que no existe un sistema óptimo de castigos y sanciones. Por lo que, a menos que las empresas tengan sus propios  compromisos ambientales, lo más probable es que desechen todos sus contaminantes en los ríos o lagos más cercanos. Además, hay que tomar en cuenta que Guatemala tiene una deficiente gestión territorial, lo que genera falta de acceso a recursos y servicios vitales para una vida digna como puede ser agua, luz, servicio de recolección de basura, etc.

A continuación, nos centraremos en dos ejemplos claros de lo mencionado anteriormente, el primero sería que debido a la falta de un sistema de disposición adecuado para los desechos y residuos sólidos, toda la basura se va a vertederos a cielo abierto que a la hora de haber lluvias colapsan en el barranco más cercano que usualmente conecta a un río o lago. Como  segundo ejemplo, gran parte de la población guatemalteca no tiene acceso a un servicio de recolección de desechos y residuos sólidos, lo que los lleva a deshacerse de toda su basura en el río o lago más cercano. Esto tiene una repercusión en la calidad de vida de los habitantes aledaños a estos afluentes de agua, ya que no tienen agua potable para llevar a cabo sus diferentes actividadesdomésticas como bañarse, lavar los platos o incluso agua para su propio consumo. Además, disminuye la cantidad de especies en estos afluentes marinos, lo que conlleva a que estas comunidades tengan menos alimentos a disposición.

Sin embargo, ahora viene lo peor, ya que estos diferentes contaminantes y desechos llegan al mar y deterioran toda la vida marina. Desde el clásico ejemplo que todos recordamos con la tortuga que tenía una pajilla en la nariz y que muchas veces estas no logran distinguir entre una bolsa plástica y su alimento, por lo que se terminan comiendo la bolsa de basura y como su cuerpo no es capaz de procesarlo, terminan muriendo; hasta daños no tan conocidos como el desequilibrio de la cadenas tróficas, en las cuales, si una especie se ve deteriorada, todas las otras especies que se interrelacionan, también se verán afectadas. Y lo más catastrófico, que son específicamente los arrecifes de coral y las algas, los cuales son uno de los mayores descontaminantes naturales ya que tienen una gran capacidad para almacenar carbono, estos son los denominados captadores o sumideros de carbono.

Es por esto por lo que, cada uno como individuo, debe tomar acción para llevar una vida más sostenible y amigable con el planeta. Todos podemos ser generadores de cambio para inspirar a otras personas y que el mensaje se siga compartiendo. Sin embargo, para esto debemos comenzar siendo consientes para dar un paso en el camino correcto día con día.

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