By Brújula
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Jóvenes

María del Carmen Orantes*/ Instituto de Estudios Humanísticos URL/

Hoy 12 de agosto es el día internacional de la juventud y no todos lo sabemos. Algunos lo sabemos porque algo tenemos que ver con el tema “juventud”. La “Juventud” así entre comillas, es un llamado a entenderla como una palabra que es y ha sido utilizada.

En este escrito quisiera explicar un poco las diferentes perspectivas del porqué es tan importante la juventud como para hacer un día al año especialmente para celebrarla. Para los que tenemos que ver con el tema, es una forma de profundizar en la sociedad. En mi caso, he trabajado el tema en investigaciones desde ya algunos años. Hace 7 años que trabajo como investigadora  de la denominada “juventud”, estos años sean quizá el período de tiempo en que la sociedad ya no me llama joven.

Hace siete años tenía menos de 30; desde entonces trabajo, pago mis cuentas, decido bajo mi responsabilidad, voto e incluso ya daba clases en la universidad. Con estos datos personales estoy entrando a la explicación sobre algunos aspectos que dentro de la sociedad definen o etiquetan a una persona para que sea clasificada como joven, adulta/o o niña/o.

Estos aspectos en la sociedad que definen y etiquetan a una persona como joven, son nada más y nada menos que conceptos abstractos de la juventud. ¿Por qué conceptos abstractos? Porque nada tienen que ver con la realidad. Veamos.

La edad

Desde los jóvenes es imposible definir etariamente la juventud porque algunos antes de los 30 ya no se definen jóvenes, otros son jóvenes y permanecen en casa de sus padres gozando de la moratoria social que se les da hasta los treinta y tantos, y para otros en el campo, la transición de niño a adulto es inmediata y no tiene este impase llamado adolescencia o juventud. Las niñas hoy en la ciudad también se identifican con la imagen de princesas, que al fin y al cabo, son dibujos de Disney de jovencitas con claras características feminizadas, es decir, portan las vestimentas de un reconocimiento de clase alta, vestidos de encaje y pompas, de colores suaves, rosas y que claro está, son nobles de sangre azul, girando alrededor de la posibilidad de ser amadas como mujeres, por su príncipe, azul también. Es decir que las niñas se identifican más con cuerpos aseñoritados, que de infantes.

Es importante más allá de la identificación por una edad no congruente con su desarrollo físico, también resaltar el mensaje que se le da a la infancia, porque Disney brinda imágenes ideales de cuerpos, de formas y colores que no son posibles llenar a toda la población. Pensemos qué niña, incluso mujer, se puede parecer a Cindirella.  (Acá un link para un blog que analiza los dibujos animados)

Las imágenes ideales de la juventud

La identidad y los conceptos que tenemos de la juventud no se encuentran condicionados por la edad, sino por una serie de sensaciones, definiciones y prácticas que se abordan a continuación. Las prácticas del joven de hoy están siendo permeadas más que nada por el consumismo. El consumismo es lo que hacemos con el dinero que obtenemos por salario o la mesada que los padres dan. Sí, comprar es consumir, pero además de consumir cosas también consumimos ideas. Ser parte de los medios de comunicación es consumir y hacer esto conciente nos hace menos aptos a la transmición de ideas casi por absorción y nos deja más críticas/os y más “vivas/os”. Me explico con algunos punteados:

  • El saber del último adelanto tecnológico del celular Samsung aunque no lo tenga, también es consumo.
  • El utilizar ciertas palabras como dj, skater, bellydancer es también un consumo porque nos estamos alimentando de ideas y conceptos que son vendidos por medios de comunicación que muchas veces lo reproducimos sin mucha conciencia de lo que realmente tienen de fondo en sus historias y planteamientos filosóficos. Utilizar palabras de origen anglosajón tiene que ver con la alienación de nuestra sociedad, es también dejar la identidad de donde procedemos para convertirnos en otra cosa que no somos nosotros.
  • Aunque nos parezca extraño, el participar en un proyecto de voluntariado también es el consumo de un discurso, porque al pertenecer a un grupo de voluntariado te incorporas a una forma de hablar, de ver la vida, formas parte del grupo y dentro de este grupo te la pasas hablando de la organización e incluso, justificando una ideología que tienen mandatos filosóficos de base y antecedentes de la organización de voluntariado. Sería bueno que preguntaras por los antecedentes y fondo filosófico de la organización en que participas, solo para que tengas una opinión consiente de tu participación.

A veces se quiere definir a la juventud desde la nostalgia: es decir, se quiere ver lo que fue la juventud de alguna época en la juventud de ahora. Es como que yo quisiera que les gustara la misma música que a mí me gustó cuando tenía 16 años. Por supuesto que entiendo que “Smell like teenspirit” de Nirvana (que a propósito les linkeo el video porque es interesante lo que habla sobre el olor del espíritu joven desencantada), puede no ser del gusto de todos ustedes, ni siquiera de muchos otros jóvenes que eran jóvenes en la misma época que yo.  Pero así es, como cosas de abuelas cuando te dicen que “todo tiempo pasado era mejor”, esto no solo no es tan cierto sino que también es una imposición social.

Ya hemos dicho que la juventud se construye socialmente, esto toma su tiempo. Desde la historia se pueden profundizar en las imágenes de jóvenes que fueron formando lo que hoy conocemos como jóvenes en Guatemala, la diversidad de rostros de jóvenes que el sistema y gobiernos han ido diferenciando para mantener un orden. El responsable de esto es un sistema que mantiene su orden y que con las prácticas de gobierno, mantiene a cierta población pobre, invisibilidad, utilizada como mano de obra barata o esclavizada, y a otro sector de la población la proponen como parte del plan de nación, jóvenes estudiantes, generalmente hombres de tez clara, ampliando sus conocimientos desde el punto de vista permitido.

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Recorrido de entendimiento crítico de la juventud como concepto

¿Para quién es importante el día internacional de la juventud? La respuesta rápida es para quien organiza su trabajo en torno a facilitar, promover, incluir por medio de actividades –de formación, investigación, terapia, castigo, etc.- a los jóvenes. Esto quiere decir que no solamente los jóvenes sienten esto como importante. También hay adultos que le dedican su tiempo y recursos la juventud.

La juventud como concepto y prácticas es construida socialmente. Existe socialmente un concepto de lo que es la juventud. Hay estudios que han comprobado que existe más de un concepto para la juventud; incluso hay algunos estudiosos que dicen “juventudes” adjudicándole el plural debido a las diferentes condiciones que las y los jóvenes pueden llegar a ser jóvenes. Yo por ejemplo, fui otro tipo de joven de lo que ustedes son el día de hoy. Yo en los 90’s escuchaba Nirvana. Y ustedes, ¿qué escuchan? Esto pensando sobre las expresiones de jóvenes desde diferentes épocas.

Pensemos en rostros de jóvenes: el brocha de la camio, la compañera de la clase, la vendedora de tortillas, el chavo que conocí el otro día, mi primo Antonio, la chava que sale en tal programa de la tele o el Bieber. No me dejarán mentir que cada uno tiene una condición diferente de ser joven. Es más, los vemos con diferentes ojos de acuerdo al sentido que le demos a cada tipo de joven y de acuerdo a lo que ellos representen para nosotros. Todos esos sentidos que les damos, aunque sean nuestros sentidos sobre ellos, son construidos socialmente. Es decir, aprendemos a catalogar socialmente.

Sobre los sentidos que les damos a las personas, vale la pena revisar aspectos raciales, de clase, sociales y de referencia para nosotros. Solo por casualidad muchos de nosotros podemos tener algún deje de racismo o clasismo incorporado pero, como sucede muchas veces, ni nos damos cuenta.  En este sentido, les propongo que nos detengamos a pensar con cada uno de estos rostros que les propuse, o con otros que ustedes se les ocurra, las siguientes preguntas: ¿lo siento cercano o lejano? ¿Por qué lo siento cercano o lejano? ¿Qué pienso de esta persona? ¿Qué tipo de reacción me nace hacer inmediatamente al topármelo en la calle? Y luego, lo más importante, pensemos en las diferentes respuestas de acuerdo con cada pregunta, contrastando los rostros. Es decir, por ejemplo, si el brocha me da miedo y yo no me le acercaría, pero el chavo que conocí el otro día no me dio miedo y le hablé. ¿Qué me dice a mí esto? Esto es únicamente para ejemplificar cómo en realidad aprendemos actitudes no desde la experiencia personal sino de la sociedad (medios de comunicación, pares, maestros, familia, etcétera.)

A veces los sentidos que se tienen de los jóvenes se contradicen, quisiera extenderme en la relación que se hace entre jóvenes y violencia pues es un sentido desde donde se cataloga al joven muchas de las veces. Quisiera entonces resumir que en torno al vínculo de los jóvenes y la violencia existen tres prejuicios: 1. Criminalización 2. Prevención y rehabilitación 3. Contra estigmatización.   Compartir la etiqueta o condición de jóvenes no ha borrado las diferencias económicas y de clase, por el contrario las ha reafirmado. Estas a su vez son figuras que en varios momentos han servido para ratificar un cierto modelo político y económico en el que las mayorías nunca han estado unidas y en donde se ha contribuído a ampliar los juicios y visiones impuesto a los jóvenes.

Identificamos las acciones de nombrar, regular, constreñir y autorizar al joven dentro de la sociedad. Preguntarse por el concepto de juventud ya lleva la carga de imposición que es por lo tanto violenta y dominante. Quienes se lo preguntan se ven en la necesidad de definir para utilizar el cuerpo joven.

Entonces si la juventud es construida socialmente y pensamos de acuerdo a lo que la sociedad nos dice, no queda nada más… Claro que no, existe el pensamiento crítico, existe la capacidad humana de discernir y de posicionarnos de acuerdo a criterios y formas de pensar. ¿Qué tipo de joven quiero ser? ¿Qué tipo de joven soy realmente? ¿De qué forma, tamaño, color, pensamiento, capacidad económica soy? ¿Y de qué forma, tamaño, color, pensamiento, capacidad económica quiero ser? Tomemos en cuenta que el artífice de mi misma/o y de mi propia vida soy yo. Porque la esperanza radica en que por más coartados, condicionados, limitados que estemos, la sociedad está llena de mecanismos y herramientas que nos dicen qué ser y qué hacer, nunca nadie puede con la capacidad de nosotros mismos de decidir al final de la jornada por qué camino optar. En esto para mí, es en lo que radica la esperanza y fe por la humanidad.

* María del Carmen Orantes G. Investigadora y psicóloga. Ha realizado estudios sobre temas de juventud, violencia, marginalización, procesos creativos, migración y epistemológicos. Actualmente trabaja sobre metodologías participativas, corporales y artísticas como psicodrama, teatro espontáneo y dinámicas grupales. Master en ciencias como Psicóloga clínica de la Universidad de La Habana, Cuba.  Actualmente labora en investigación en el Instituto de Estudios Humanísticos de la Universidad Rafael Landívar desde donde coordinó el libro de referencia para las fotografías y algunas ideas que trata el presente artículo.

Referencia:
Orantes, M.  (2013) ¿De qué juventud hablamos? Las imágenes y discursos sobre la juventud.  (257-348) Jóvenes en Guatemala. Imágenes discursos y contextos. Ciudad de Guatemala: UNFPA

Fotografía de portada: Wuilder López y Víctor Pérez, jóvenes guatemaltecos del movimiento normalista de occidente.

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