Por: Oscar René Morales Ortíz

La epigenética en su teoría clásica, la podemos conocer como la forma en que se expresan los genes, dependiendo de los factores ambientales y los hábitos de vida que podamos llevar, esto incluye desde nuestra dieta, nuestros sentimientos, nuestro humor, nuestra profesión e incluso la música que solemos escuchar; cada uno de estos aspectos los cuales pueden desarrollar diferentes enfermedades tanto por su recurrencia con la combinación y/o no aplicación de ejercicio, sueño, tabaquismo, consumo de alcohol e incluso fármacos, los cuales están influyendo siempre en particular con el código genético.

A lo largo de los años la ciencia se ha encargado de buscar distintos métodos diagnósticos e incluso predictivos para ciertas enfermedades, que puedan ser recurrentes debido al estilo de vida de las personas, sobretodo bajo la incógnita:

¿Qué costumbres humanas afectan el código genético?

En particular donde la ciencia siempre se muestra interesada e irrebatible en comprender cómo es la transmisión sucesiva de estos datos genéticos alterados y codificados entre las costumbres humanas, incluso para las futuras generaciones.

Como antes comenté, los genes son los principales responsables de proveer características alteradas y por tanto, enfermedades con respecto al medio “epigenético”, ahora bien, con respecto a la conducta, tendremos la característica que por teoría es el temperamento o las circunstancias particulares de cada persona las que llegan a proveer ciertas características importantes, en donde las podemos dividir en 3; persona agradable, reservada y/o difícil. En términos psicológicos corresponde al desarrollo conventual de la persona, sin embargo las características conventuales del padre y la madre de esta persona son las de mayor importancia, ya que estas son como una guía para determinar el comportamiento futuro de una persona, en donde ya es incluso un factor predictivo para saber qué hacer en las futuras enfermedades que la persona pueda desarrollar; por igual las experiencias comunes, los malos tratos, épocas difíciles, eventos traumáticos, etc. pueden causar un gran impacto, siendo estos la principal afección en algunos bebés, para determinar cada una de sus características particulares en el desarrollo fetal, incluyendo desde malformaciones, hasta trastornos futuros del menor.

Por otra parte los hábitos alimenticios, conductuales, vicios y demás pueden afectar la herencia genética, tanto desde el aspecto de herencia de enfermedades como de conducta, recordemos un postulado de Newton que se aplica mucho en genética “Toda acción posee una reacción”, aquí podemos utilizar este postulado para delimitar los vicios, como principal factor epigenético afectante en cada persona, esto debido a que ellos no solo afectan la cadena genética, sino más bien debido a las enfermedades que próximamente o que incluso ya podría la persona estar padeciendo, además de involucrar directamente el ámbito conductual que es una de las razones de mayor investigación aún hoy en día.

La salud mental por ello es importante, sobre ella están descritas algunas enfermedades, la padecen al menos un 90% de la población mundial, siendo estrés, esquizofrenia, ansiedad y depresión en la mayoría de casos, próximamente veremos cómo afecta esto desde el medio ambiental, sin embargo es de vital importancia mencionar y recapitular que la epigenética delimita cada uno de los comportamientos biológicos de la persona y cómo pueden afectar estos a las nuevas generaciones, tanto desde su herencia genética particular, mejor conocida como los aspectos físicos o morfológicos, sino más bien hasta la cadena de herencia patológica, que son todas aquellas enfermedades que puede padecer una persona debido a la cadena familiar, que incluso muchas veces, trasciende de varias generaciones atrás.

Y sabiendo esto, debemos siempre como personas responsables, incentivar, exhortar y promocionar el buen actuar de una persona, no solo desde sus inicios de vida, sino durante toda ella, ya que las enfermedades que padezca, su estilo de vida y muchas otras variables no solo están delimitadas por la sociedad en la que se desarrolla, sino también la genética se ve involucrada en dichos aspectos y en muchos más, como con el comportamiento. Por último, ciertos genes encargados de sobre expresar el estilo de vida, se ven actualmente en todo el mundo; recordemos siempre que los mecanismos epigenéticos han cobrado cada vez más importancia, debido al aumento de relación con enfermedades complejas y comunes, como con el impacto en la salud de generaciones futuras y en la evolución humana. Por tanto analizarlo desde nuestra situación actual y sobretodo tratar de cambiar la realidad en la que vivimos, es de los retos más grandes y existentes para la salud pública.

Podemos llegar a concluir que tener una buena salud siempre es importante, ya que ello contribuye a llevar una vida mejor y a sentirnos más felices. Siempre mantengamos a nuestro cuerpo como el sumo ente de importancia, ya que sobre este viajaremos durante toda la vida. Es importante, no solo porque nos permita caminar, comer, ver, tocar, sino también porque es nuestra principal herramienta de comunicación, de sentir, de vivir experiencias y disfrutar de la vida. A través del cuerpo, conocemos el mundo y lo más importante, a nosotros mismos.

Pensar que el cuerpo solo es una estructura biológica es un gravísimo error, ya que en él depositamos nuestros sentimientos, significados y experiencias.

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