By Antonio Flores
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La primera o quizá más famosa guerra de desgaste que hemos conocido, es la de Dios contra los egipcios; una batalla entre un faraón testarudo y una deidad todopoderosa, dónde los únicos damnificados fueron el pueblo egipcio y el judío. Al final, uno cede y el otro obtiene lo que quiere, a un costo realmente alto y siendo objetivos, un tanto estúpidos. Esa es la misma estrategia del señor James Morales y su poder en las sombras. Juegan una guerra de desgaste. Todo empezó con la unificación de sus fuerzas contra el principal enemigo que tenían: la CICIG, a partir de ahí, entre indiferencia y división de la opinión pública, la han tenido fácil para hacer lo que quieran, incluso a plena luz del día.

A lo anterior, debemos sumar los cientos de bots en redes sociales utilizados para posicionar temas e ideas a su conveniencia; porque contrario a lo que algunos quieren hacerles pensar, las ideas y opiniones expresadas a través de los medios digitales y redes sociales tienen poder… el suficiente para que un pseudo experto elabore listados y cuadros para identificar a quienes hablan en contra del gobierno, para el financiamiento de pseudo medios de comunicación digitales y un discurso de odio replicado sistemáticamente por perfiles falsos que atacan y/o acosan a los autores de opiniones contrarias; suficiente para colocar a esta revista y algunos de sus antiguos columnistas en la mira de los necios de siempre.

No olviden tampoco la flagrante desobediencia a la Corte de Constitucionalidad durante todo el embrollo por la salida de la CICIG, la servil indiferencia a con los compatriotas migrantes y las caravanas de centroamericanos, la guerra desatada contra los fiscales íntegros, los defensores de derechos humanos y los colectivos indígenas, la intromisión en agendas legislativas de un poder paralelo como la Alianza Evangélica o el nuncio apostólico y el perverso silencio de la Iglesia católica.

Pero nada cómo el burdo “Lawfare” (guerra jurídica) en contra de quienes pretendían ser sus rivales políticos en las elecciones, un proceso que empezaron a desgastar desde el bloqueó de candidaturas incómodas hasta con las campañas sucias y clientelares en los últimos días

Ahora quieren que ustedes griten “¡Fraude! ¡Nuevas elecciones! O ¡Que se vayan los magistrados!” desinformandolos, dándoles palabras escogidas por desinformadores, hablando de la patria y la libertad, sobre esa supuesta soberanía en peligro por una agenda globalista, ensañandose con el voto indígena, pobre y marginal… encarnando todo en una mujer que desagrada por su ambición y necedades, pero que además, representa todo lo que les han enseñado a odiar: izquierda, guerrilla, justicia social.

Mientras James se frota las manos, porque a casi un mes de celebradas las elecciones, se ve poca certeza o una salida fiable al proceso electoral; entre todo este caos, tienen al analfabeta del candidato oficial gritando y alegando cosas sin sentido, mientras ustedes les dan la razón compartiendo videos o bulos de páginas falsas. Entre todo esto, hemos pasado por alto que el Congreso pinta a ser una aplanadora de impunidad y servilismo (muy a pesar de los curules de oposición), las ciudades no escogieron alcaldes que lleven progreso, sostenibilidad o desarrollo a sus pobladores y esa necedad de “el voto nulo nos saca del Parlacen” solo hizo el ridículo y colocó a completos extraños en ese organismo.

¿Fraude? Nel muchá, sistema fallido o sabotaje estructural de un sistema que los tiene defendiendolo, que ha hecho huir del país a los operadores de justicia que lo confrontaron, que se revuelva en impunidad y celebra , mal indiferenciaiedo, estupidez y poco pensamiento crítico del guatemalteco, de sus universitarios y profesionales.

Y todo porque nos conformamos, el sistema sacrificó la mano en 2015 y así salvar el brazo, se reacomodó y reorganizó para blindarse, para no tener miedo otra vez y seguir a sus anchas; las victorias ciudadanas, si así podemos llamarlas, toparon (como de costumbre) con la indiferencia y apatía de todos, nos quedamos esperando a que alguien más hiciera el trabajo sucio, que desmatelara y refundara las instituciones cooptadas por los corruptos.

Somos víctimas y cómplices de esta situación absurda que estamos viviendo

Piensen bien qué comparten, qué discursos replican y qué narrativas adoptan en esta extraña incertidumbre; porque hay una razón para que las cosas se den de la forma que se han venido dando, no necesariamente son para el beneficio de todos y no se iban a solucionar simplemente votando.

About the Author

Vuelo bajito por la ciudad y la Guatemala profunda... contemplo y comparto lo contemplado. Creo en el amor, busco la verdad, lucho con la patojada, disfruto la amistad, viajo sin esperar y camino entre historias; eterno aprendiz, estudiante, amigo, ciclista, hermano, bata blanca. Trabajando por transformar este paraíso desigual un acto de amor y justicia a la vez.

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