paisaje

Diego Gutiérrez / Opinión /

¿Qué tal si hacemos lo que nos apasiona? ¿Si arriesgamos un poco más por nuestros sueños? ¿Podemos seguir un solo camino? ¿Vale la pena acumular tantas cosas?

Hace algunos años tuve el gusto de tomar clases con Ivan Castro, quizás te suena su nombre, hoy en día es uno de los fotógrafos latinoamericanos más reconocidos en el medio, ha recorrido varios países de Latinoamérica y Europa. Hoy en día está patrocinado por una marca muy importante y vive de lo que más le gusta hacer. Le gusta conocer lugares, personas y compartir todo lo que sabe (que no hace más que abrirle más puertas), está aprendiendo sobre aviación, es buenísimo en diseño 3D y le gusta tocar la batería.

Como Ivan conozco a Alexis Herrera, mi mentor en el noble arte de contar cuentos. Alexis se dedica a esto de lleno, desde hace ya varios años; actualmente ha viajado al sur a conseguir más cuentos y compartir con los guatemaltecos. Su otra pasión, la bicicleta, lo está llevando hacia allá. Además le gusta la capoeira y también es alguien muy amistoso y comparte todo lo que sabe.

Estos dos amigos tienen algo en común y es que viven y se dedican completamente a lo que les gusta hacer. Entonces me cuestiono: ¿Por qué hacemos lo que hacemos?

¿Y si nos dedicáramos exclusivamente a hacer lo nos gusta y apasiona hacer? Hay gente que lo hace, ¿por qué no todos?

Imaginando que todos se dedicaran a hacer lo que más les gusta hacer, seguramente habrían más artistas, escritores, deportistas y demás. Es probable que todos fuéramos muy felices y que habrían miles de cosas con mayor calidad porque cuando nos dedicamos a eso que nos gusta hacer, podemos no dormir ni comer con tal de hacerlo bien. De hecho el tema me recuerda el siguiente video:

De cierta manera el argumento parece válido; sin embargo, me lleva a hacerme otras preguntas. Si todos hiciéramos eso que nos gusta hacer, ¿habrían personas a las que les gustaría hacer esos trabajos que nos parecen desagradables? ¿se cubrirían todas las demandas? o ¿cubrir demandas es el resultado de una sociedad consumista?

Tomando en cuenta que regularmente no solo tenemos una pasión, o que una nos lleva a descubrir otra, ¿siempre podríamos estar haciendo algo que nos guste hacer? O, y si de lo bueno hay poco, ¿por qué explotarlo y no solo hacerlo de vez en cuando y disfrutarlo al máximo?

Son muchas preguntas ¿no? Personalmente he planteado el tema a varias personas y es difícil llegar a una conclusión. Me han dicho que quienes se lanzan a perseguir sus sueños tienen cierta “aura” o características especiales que se los permite: también me han dicho que la vida te lleva eventualmente a lo que quieres y que todo son épocas, así que puede que lo alcances en una época o varias. Otros dicen que lo van a intentar, otros que nunca se atreverían. He escuchado que trabajamos para eventualmente dedicarnos completamente a lo que queremos.

Es un hecho que allá afuera y acá dentro hay quienes están cumpliendo sueños y ¿tú que opinas?

Imagen

Compartir