Ciudad

Luis Arturo Palmieri/ Opinión/

En el último mes muchos guatemaltecos han demostrado gran civismo y valentía al salir a protestar a las calles y expresar sus opiniones de distintas maneras. Todo ello se ha hecho con el fin de manifestar repudio y rechazo hacia el binomio presidencial y el partido de turno en el gobierno. Estas manifestaciones y pronunciamientos en redes sociales han perseguido finalidades distintas. Las personas saben que no se trata solo de salir a manifestar y de postear tu inconformidad en Facebook, sino que se trata también de que estas acciones vayan dirigidas hacia un fin específico. Es decir, estas denuncias y protestas sirven para lograr algo. ¿Hemos pensado qué es lo que queremos lograr específicamente?

En redes sociales han salido a relucir varias propuestas. La primera y más sonada de todas, es la propuesta que se representa con el eslogan #RenunciaYa. En sus inicios, el eslogan iba dirigido exclusivamente a que la Vicepresidenta Roxana Baldetti renunciara de su puesto. Posteriormente, el eslogan fue tomando mayor amplitud y con él se fue pidiendo también la renuncia del Presidente Otto Pérez Molina. A pesar de que esta propuesta tiene un valor cívico importante, y que me parece muy noble, tengo la impresión que a la misma tampoco se le ha dedicado un análisis de viabilidad jurídico-política. Es por ello que en esta ocasión he decidido ocuparme de esta tarea.

Hagamos de caso que Otto Pérez y Roxana Baldetti renuncian a la mitad de junio de este año. De acuerdo al artículo 189 de la Constitución, el período lo completará un presidente designado por el Congreso de la República, y conforme lo establecido en el artículo 192, este nuevo presidente le enviará tres opciones al Congreso para que los diputados elijan a uno de estos tres, el cual será nombrado vicepresidente. Este nuevo binomio presidencial, como claramente lo establece el primero de los artículos antes citados, solamente completará el período que le restaba a Otto Pérez y Baldetti.

Por lo tanto, los nuevos estarán en el palacio por solamente seis meses.

La parte oscura de esta propuesta es que, si renuncian, ni siquiera sabemos a quién iría a designar este honorable Congreso, conformado por una buena mayoría de diputados tránsfugas y corruptos que solo llegan al Pleno cuando hay buena paga de por medio. Es decir, sacamos a dos políticos enfermos para dejar nuestro destino en manos de otros que padecen la misma –o peor- enfermedad.

En el supuesto de que Otto Pérez y Baldetti renuncien y que en lugar de ellos estén dos personas de bien, de todas maneras el período que les tocaría gobernar sería demasiado corto y no creo que un cambio sustancial y permanente se pueda hacer en solo seis meses.

No se trata de ser negativo o apático, se trata, simplemente, de ser realista y contundente. La propuesta de #RenunciaYa es muy elogiable, pues ha logrado sacudirles el letargo a una gran cantidad de personas y también nos ha dado un nuevo sentimiento de unión a los chapines. Sin embargo, creo que el momentum creado por este eslogan puede ser aprovechado para canalizarlo y re dirigido a otras propuestas más viables.

A manera de ejercicio cívico, propongo esta idea. Consiste en dirigir la presión de las manifestaciones y pronunciamientos en redes sociales a los diputados del Congreso de la República, entidad encargada de conocer los múltiples antejuicios que ya se han promovido en contra de la Vicepresidenta Roxana Baldetti. Estas solicitudes de antejuicio han sido promovidas por Acción Ciudadana, el Movimiento Nueva República, el diputado Amílcar Pop y otra por varios diputados de Líder. La presión debe hacerse con el fin de que la comisión pesquisidora encargada de conocer la denuncia de antejuicio haga todo lo posible por esclarecer los hechos causantes de la denuncia, y que con esto se haga un pronunciamiento legítimo. Este pronunciamiento legítimo, en mi opinión, debería declarar con lugar el antejuicio pues es más que evidente que esta señora ha realizado muchas cosas al margen de la ley. Esta presión aumentaría la posibilidad de que se lleve un proceso penal contra Roxana Baldetti y que así se dilucide si en el proceso de aumentar exuberantemente su patrimonio ha actuado en calidad de criminal y delincuente.

Ojo: para que se declare con lugar el antejuicio se necesita que las 2/3 partes del total de diputados digan que sí. Por lo tanto, la posibilidad de que el antejuicio se declare con lugar no es remota. Actualmente el Partido Patriota se encuentra sumamente desgastado y evidencia de ello es que muchos diputados de ese partido se han fugado a otros partidos. Es decir, Roxana Baldetti ya no tiene tantos votos asegurados como antes. Además, considerando que el partido Líder tiene mayoría en el Congreso, y que algunos de esta bancada son los que han promovido el antejuicio, entonces cabe la posibilidad de que los votos se consigan.

Luego de declarado con lugar el antejuicio habría que presionar a CICIG y al Ministerio Público para que estos investiguen a profundidad y hagan un trabajo profesional para así lograr la condena de la mojarra –digo, Baldetti-.  Con esto, se crearía un fuerte y llamativo precedente que le dirá entre líneas a los funcionarios públicos que estén por entrar al gobierno en 2016, que en Guatemala el derecho de antejuicio ya no les representa una garantía para la impunidad de sus actos. Solo así tendrán, aunque sea, más cuidado en el manejo de los fondos del Estado.

¡Ánimo Guate!

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