By Andrea Najera
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Después de 3 años, la espera terminó.

Aun cuando vi muy lejos el pisar esa puerta, hoy después de un mes de estar allí dentro, puedo decir que la espera terminó.

Soy estudiante de Medicina, una estudiante que desde el primer día de clases en la Universidad me enamoré de mi carrera tanto, que puedo decir que es mi mayor pasión. Después de 3 años de convivir con mis compañeros en las aulas de la universidad, llegó el cuarto año, el año más deseado para la mayoría, si no es que para todos los estudiantes de medicina y te preguntarás ¿por qué es el año más deseado? Pues te cuento, es el año donde tus pocos conocimientos adquiridos durante esos 3 años universitarios, los pones en práctica en el hospital, con pacientes que ya no son ficticios, ya no son pacientes que no sienten, que no se quejan, que solo existen en los libros; esta vez se trata de pacientes de verdad, con enfermedades en vivo y en directo.

Esa emoción de pisar esas puertas del hospital, queriéndote comer al mundo y poder demostrar el espíritu de médico que llevas dentro.

Créeme que es una experiencia inigualable, después de tantos altibajos, desde esas decepciones por no lograr notas deseadas en los exámenes, el vivir lejos de tu familia, no conocer a nadie en la Universidad, hasta una pandemia que le dio un giro distinto a tu vida; poder estar logrando mis prácticas hospitalarias después de tantos obstáculos, créeme que es una experiencia inexplicable.

Hoy quiero con esta pequeña nota, demostrarte que si luchas por lo que amas, si le pones empeño a aquello que quieres lograr, si desde un comienzo te mentalizas grandes cosas, pueden pasar hasta las peores tormentas y batallas, pero que llegas a la meta deseada, ¡LLEGAS! Quiero contagiarte de esa pasión que siento por mi carrera, pero me dirás: Andrea, yo no quiero enamorarme de medicina y no, no necesariamente quiero que sientas pasión por medicina, quiero que sientas pasión por cada una de las cosas buenas que se te presenta en la vida, por lo que estudias, por tus hobbies, por lo que escribes, por lo que compones, por lo que pintas, ¡Por todo!

Porque no sabes lo difícil que puede ser para otros el llegar a la meta, mientras que para ti puede ser tan fácil, que solo requieras ponerle pasión y dedicación a todo lo que haces.

Sé el mejor guerrero de tu vida, proponte metas, échale ganas a todo lo que hagas y verás cómo poco a poco tus sueños se van cumpliendo en un abrir y cerrar de ojos.

Confía en ti, en tu persona, en tus decisiones, confía en que puedes lograr todo lo que te propones y obtendrás grandes y perfectos resultados en tu vida.

 

“Forja tu camino en busca de aquello que anhelas ser”

 

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