By Luis Ernesto Morales
Posted: Updated:
0 Comments

La vida política de la humanidad se ha visto siempre fuertemente marcada por los hechos que ocurren a lo largo y ancho del mundo. Cada cierto tiempo se viven ciclos o épocas que caracterizan a varias sociedades. El surgimiento de los movimientos fascistas en los años 30, llevaron a que simultáneamente Franco, Mussolini, Hitler y Ubico, estuvieran en el poder. El surgimiento de la izquierda latinoamericana vio el surgimiento de Chávez, Lula da Silva, Evo Morales y Kirchner al mismo tiempo. Pareciera ser un tipo de moda como cuando un conocido nuestro se casa y empieza una época en la que al parecer “todos” nuestros conocidos deciden casarse. Claro está, uno que otro divorcio puede llegar en un futuro incierto.

La causalidad y la casualidad se entremezclan de la misma manera en ambos casos. En este año en particular hemos logrado ver una boda y un divorcio que por muy contrarios que parezcan, tienen razones similares para su existencia. Primero el divorcio del Reino Unido con la Unión Europea y recientemente la boda del pueblo estadounidense con Donald Trump.

La temporada de bodas parece aún estar empezando.

La incertidumbre de ambos casos al llegarse a resultados inesperados por el ojo público, demostró un resurgir de un grupo político que parecía diluirse con el paso de los años. En un mundo más globalizado, liberal y tolerante que nunca los conservadores han vuelto a desenvainar espadas. El voto blanco, rural y de menor educación, marcó el porvenir en ambos casos. Y como las decisiones del hombre sí están influenciadas por su entorno, en esta ocasión, la crisis de migrantes y las amenazas terroristas parecen ser los catalizadores de un neo-nacionalismo que busca recuperar sus países de las “garras extranjeras”.

La causalidad de los hechos actuales, ha llevado a que estos mismos movimientos lleguen a manifestarse en varios países que tendrán decisiones importantes en el futuro cercano como Austria y Francia, que celebraran elecciones en los próximos meses y, ven a Hofer y Le Pen muy bien posicionados para ser electos por el mismo perfil de votantes que en EEUU y el Reino Unido. Candidatos que han llegado a manifestar que el Islam no tiene lugar en sus países o incluso relacionar la llegada de los migrantes africanos con la ocupación nazi en Francia hace siete décadas. Además, vemos que grupos nacionalistas conservadores, toman mayor poder e influencia en sus gobiernos como Lega Nord en Italia o el Partido por la Libertad en Holanda entre otros.

Y aunque aún quede tiempo para que ocurran algunas de las bodas conservadoras, no podemos descartarlas como ocurrió con Trump y el Brexit.

En las democracias quien participe tiene posibilidades, aunque parezcan y muchas veces sean, minúsculas. El desarrollo del hombre no es de forma lineal, sino que sufre tropezones y retrocesos antes de lograr avanzar. Las nuevas tendencias marcadas por la recuperación de la soberanía y un anhelo por el aislacionismo, representan un futuro incierto y negativo para los esfuerzos de integración de la comunidad internacional. La duración de los matrimonios conservadores aún estará por verse.

Imagen: Grafitti de Donald Trump y Boris Johnson (promotor del Brexit)

Related Posts

Uno de los peores aspectos (y son muchos) del gobierno de Jimmy Morales, fue su política exterior....

La radio (Jingle reconocido de noticias) Aquí estamos reportando del fallecimiento de un chofer de...

Generalmente escribo sobre política, pero esta vez deseo cambiar. Las vacaciones me han dado mucho...

Leave a Reply