By Lizy Pérez
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Los recientes resultados del Censo 2018 han logrado evidenciar el alto porcentaje de Guatemaltecos fuera de las fronteras del país, quienes en la mayoría de los casos, han tenido que arriesgarse en la búsqueda de oportunidades y una vida digna, situación que se logra evidenciar también por el alto porcentaje de remesas que entran al país.

A menudo escuchamos en las noticias historias de personas que han logrado el sueño americano, como recientemente compartió Marco Andrés Antil por medio de su libro titulado: “Migrante”; que es un verdadero ejemplo de inspiración. Sin embargo, no para todos ha corrido la misma suerte y cada vez son más los que no logran llegar a su destino.

Lo cierto es que la migración se ha convertido en un tema de trascendencia mundial, de seguridad para algunos y preocupación para otros. Las condiciones han cambiado dramáticamente, el fenómeno va en auge y es una realidad que hay que afrontar.

Migrar es un derecho; cada persona es libre de movilizarse a donde desea, de buscar un lugar para vivir donde se sienta cómodo, de habitar en un sitio donde puede desarrollarse plenamente y ser prospero.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) define a un migrante como cualquier persona que se desplaza o se ha desplazado a través de una frontera internacional o dentro de un país, fuera de su lugar habitual de residencia independientemente de: 1) su situación jurídica; 2) el carácter voluntario o involuntario del desplazamiento; 3) las causas del desplazamiento; o 4) la duración de su estancia. 

¿Migración ilegal o irregular?

Es de suma importancia hacer la aclaración en que la forma apropiada de referirse al estatus migratorio de una persona es como regular o irregular, y no utilizar el termino legal o ilegal. Dichos términos son los apropiados y acordados en recientes Convenciones Internacionales sobre migración.

Una persona que migra de manera regular es quien respeta la legislación que regula su entrada y salida del país de origen y el país receptor.

El migrante irregular es quien no tiene la autorización necesaria ni los documentos requeridos por las autoridades de inmigración para ingresar, residir o trabajar en un determinado país.

¿Migrar por decisión o por obligación?

Pregúntele usted a cualquier persona que haya migrado al norte y le dirá que va persiguiendo el sueño americano, que tiene un amigo allá y le va muy bien, le dirá que en el país las cosas están mal y que tiene que sobrevivir, que la única manera de crecer es migrando.

Migrar significa dejar a los seres queridos, dejar el lugar en donde se creció, a las personas a las que se ama, es un cambio de vida total. Significa conservar las costumbres pero acostumbrase a una nueva forma de vida, adaptarse a un nuevo idioma, a nuevas personas, a nueva comida y a nuevas reglas.

Quienes migran sin los documentos necesarios lo hacen por obligación, por la falta de oportunidades de trabajo, por la inseguridad, porque el dinero no alcanza para cubrir las necesidades básicas.

Cada individuo debería tener en su país la oportunidad de superarse y sentirse seguro.

Un Estado que cumple con las garantías mínimas que debería tener da la libertad a sus habitantes para que pueden desarrollarse plenamente; para que puedan innovar, crear, ganar y participar de un intercambio libre. En un lugar donde la económica florece y se generan oportunidades de empleo no hay necesidad de migrar. En un lugar donde hay educación de calidad, un sistema de salud eficiente, donde lo funcionarios públicos en verdad trabajan por la población, donde no hay corrupción, donde hay seguridad y tranquilidad, no hay razones para verse obligado a migrar. Mucho se habla del fenómeno, pero no de las razones estructurales que lo provocan.

La verdadera razón por la que la migración va aumento es porque los países no ha sabido responder a su población haciendo de su territorio un lugar tan agradable y acogedor para que no exista la necesidad de salir de el.

Claro, la migración representa una oportunidad para tener una mejor calidad de vida, sin embargo, deja consecuencias que pueden ser irreparables, como la desintegración familiar para el hogar que ve partir a un ser querido.

Aunque algunos académicos digan que el tema migración esta “muy gastado”, lo cierto es que el fenómeno migratorio sigue en aumento. No solo en América Latina hacia el norte, también en otra regiones y se ha convertido en una tema de trascendía mundial.

La migración debe ser vista desde el ámbito político, económico y social; es necesario estudiarla y hacer estudios multidisciplinarios para ver el asunto desde nuevas perspectivas y encontrar soluciones reales.

Migrar es un derecho, pero también deber serlo el tener condiciones de vida y oportunidades de empleo en el país de origen.mi

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Pensando en el cielo con los pies en la tierra de la eterna primavera.

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