By Alexander López
Posted: Updated:
0 Comments

Alexander-Octubre-1

Alexander López / Opinión /

En estas elecciones, solo me queda decir que una vez más estoy decepcionado de la manera en que nuestros candidatos debaten entre sí y de tener estas dos únicas opciones.

Hace cuatro años, el antivoto -gracias a Baldizón- fue la única opción que tuve y lamento demasiado haberlo tomado –aunque también si hubiera sido lo contrario, hubiese tenido las mismas o peores consecuencias-. Otra vez, estoy en la misma encrucijada. Cuando fue la primera vuelta tuve la responsabilidad de ir a votar conscientemente; sin embargo, no tuve elección y al estar en las urnas, elegí una de las propuestas débiles pero más concretas.

Ahora me encuentro con un debate no solo personal, sino social a consciencia de lo que quiero para mi futuro y mi país. Quizás mi voto no haga la diferencia, pero será un peso que cargaré sobre los hombros al pensar que habré votado por alguno para no darle la oportunidad de ganar al opositor. Nuevamente, nuestras elecciones se basan en eso: darle el voto al menos peor, por lo que, entonces, tendríamos que darle el voto a Jimmy Morales, quien es la nueva opción y quien se “supone” no es corrupto ni ladrón y no a Sandra, quien se supone ya ha gustado del manjar económico de nuestro país.

¿Por qué cuando se elaboran artículos y notas periodísticas en las que se hace constar las relaciones políticas y de asesoría hacia Jimmy Morales –que son en concreto veraces- no se le da la debida importancia? ¿Qué queremos ocultarnos al decir que éste es nuestro candidato?

Queremos anestesiarnos pensando en un mejor futuro con alguien que sabe dirigirse a las personas desde la interpretación (que es lo que mejor sabe hacer) de un personaje capaz para ser presidente.

Muchos dicen: “démosle el beneficio de la duda”. Claro, así lo hicimos con este período y henos aquí, no ha cambiado del todo nuestra situación conflictiva, económica y social. Asimismo, no estoy a favor de Sandra, quien agotó las posibilidades e intentó sobreponerse a las leyes de nuestra constitución al querer ser candidata a la presidencia en este período. Saber de la incapacidad que tuvo y tiene para cambiar el rumbo del país con su supuesto plan de gobierno, su relación con figuras acusadas por corrupción y por encima de eso, escuchar los grotescos y vergonzosos alegatos sin argumentos para dirigirse en un debate, me hace lamentar aún más mi participación como ciudadano responsable para elegir a esta candidata.

Quizás tenga eso que se puede llamar desesperanza aprendida o en este caso, ciudadana, o crudamente quizás sea sólo ver la realidad de nuestro devenir ciudadano. No me parece justo que tengamos la responsabilidad de elegir entre dos nefastos e incompetentes politiqueros y colocarnos la soga al cuello, tratando de resolver nuestra situación que apenas vamos cambiando. Por eso ni por uno ni por otro. Sin embargo, uno u otra quedará.

Lo importante es que hemos hecho bastante hasta el momento y no permitiremos que se aprovechen y manipulen nuevamente los recursos que nos pertenecen y que confiamos que administren bien.

Imagen

Related Posts

La sociedad guatemalteca pasó por uno de sus momentos más convulsos en épocas del conflicto armado,...

Hace algunos meses el mundo veía con la boca abierta como el Amazonas era devorado por incendios...

La importancia de la diplomacia antes que tomar cualquier acción radical y armada, reside en la...

Leave a Reply