El neoliberalismo que prevaleció en las políticas económicas de la década de 1990 provocó un alejamiento de la función subsidiaria y de bienestar del Estado, a la vez que se privatizaron empresas públicas y se desregularon mercados, lo cual propició el crecimiento de grandes negocios –con poder de mercado- en detrimento de los más pequeños, con marcos institucionales para su protección o fomento quedaron más débiles. Junto con ello, la disminución y cierre de los programas de protección social fueron sumiendo a la población en condiciones de vulnerabilidad social creciente.

La desregulación de los mercados, la reducción del déficit fiscal y el gasto social, las privatizaciones de servicios públicos, la entrada de mayor capital financiero internacional y las reformas (reducción) del Estado constituyeron un desmantelamiento que menguó el componente social en las políticas económicas, lo que dejó significativos retrocesos y crisis sociales. Se puede afirmar entonces que, cuando el Estado se distancia del componente social, se originan procesos de exclusión que vulneran a la población que ha sido privada al acceso de bienes y servicios básicos, lo que perjudica sus condiciones de vida.

La investigación se está realizando bajo el subprograma “La teoría económica, sus modalidades en la política pública y su impacto en la desigualdad y pobreza” y surge del interés por investigar y fundamentar cualitativa y cuantitativamente, cómo estas decisiones de política han afectado en la política social de Guatemala; y a su vez, cómo ésta ha mermado, o no, la exclusión. Esto se analizará a partir del gasto social del Gobierno Central durante la era democrática (1986-2017), según la clasificación de Los Acuerdos de Paz e indicadores de exclusión.

La investigación, que aplicará un modelo estadístico y se espera concluir este año, será útil para profundizar en el análisis de la política social en Guatemala, la cual ha funcionado de una manera asistencialista y residual. Asistencialista, porque en gran parte está enfocada en proporcionar asistencia social y servicios básicos que resultan poco efectivos para alcanzar un desarrollo social y un crecimiento equilibrado; y residual porque no es una política que reciba la importancia requerida, sino más bien, se formula “en la medida que lo permita” la política macroeconómica.

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