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Aury Mínchez / Brújula /

Todos los años la discusión del Presupuesto General de la Nación causa revuelo en los medios de comunicación y  deriva en muchas discusiones entre especialistas y analistas guatemaltecos.  Sin embargo, ¿por qué genera tanta discusión? Aquí algunos elementos para tomar en cuenta:

  • El Presupuesto de Ingresos y Egresos del Estado de Guatemala es un documento en el cual se determinan las estimaciones de ingresos y recursos que podrán ejecutar los diferentes órganos e instituciones públicas del país durante el siguiente año fiscal, para el cumplimiento de sus responsabilidades y funciones principales.
  • El Presupuesto de Ingresos y Egresos del Estado de Guatemala es aprobado por el pleno del Congreso de la República de Guatemala y tiene hasta los 30 de noviembre de cada año para aprobar, modificar o improbar el presupuesto presentado por el Ejecutivo.
  • En año electoral, la aprobación del Presupuesto de Ingresos y Egresos es de mucho interés para los candidatos a la presidencia.  Los partidos políticos muchas veces aprovechan la discusión y aprobación de esta herramienta dentro del Congreso de la República para poder beneficiar los proyectos que consideran prioritarios dentro de su propuesta de plan de gobierno.
  • Usualmente se solicitan préstamos internacionales o bonos del tesoro para poder financiar los programas deseados para el adecuado funcionamiento del Estado , adquiriendo con ello una deuda que muchas veces es más alta de la recomendada. La actual administración gubernamental ha subsistido con la emisión de bonos del tesoro para poder financiar la deuda externa y no han propiciado estrategias para reforzar el tema de la recaudación de impuestos, que permitiría contar con mayores ingresos propios.

¿Cuál es la problemática para el año 2016?

Este año el problema surge a raíz que el Organismo Ejecutivo propuso aumentar el presupuesto 2016 a Q.72,4 millardos; es decir, cerca de Q.2 millardos más que el presupuesto actual de Q.70, 6 millardos.

Este aumento se pretende aprobar, a pesar de tener conocimiento de la reducción de los ingresos tributarios que se estima para el año entrante (Q 54,5 millardos) y la negativa que existe por parte de los organismos multilaterales de financiamiento para otorgar préstamos de apoyo presupuestario a nuestro país. Sin embargo, el aumento no es la única causa que está generando revuelo, ya que la propuesta de Presupuesto 2016 entregada al Congreso de la República también se está enfocando en aspectos cuestionables:

  1. Reducción al gasto social, del cual el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales –ICEFI- muestra preocupación ya que se pretende hacer una reducción de más de Q700 millones de quetzales que equivalen a un 7.3% del PIB frente al presupuesto actual que cubre el 8% del PIB.  El gasto social es aquel que se destina a áreas comos salud y educación.
  1. Recomienda reducir el presupuesto del Ministerio de Salud Pública, a pesar de tener conocimiento de todas las dificultades que está enfrentando el sistema de salud actual, en relación a la falta de recursos para comprar insumos en los hospitales.  La reducción sería de Q. 5,647 a Q. 5,529 millones de quetzales, es decir, 117,5 millones respecto al presupuesto aprobado para este año.
  1. El Ejecutivo también pretende aumentar el presupuesto al Ministerio de Educación, pero no para mejorar la calidad educativa del país sino para aumentar los salarios de los maestros derivado del pacto colectivo; dicho aumento presupuestal sería de Q.12,887 millones de quetzales frente a los Q.12,295 aprobados para el presupuesto 2015. Junto a ello, reducen el monto de la alimentación escolar y reducir más de 4,000 becas para educación media. Valdría la pena analizar cuáles se entienden que son las prioridades del MINEDUC dentro del presupuesto propuesto.
  1. Aumentos y reducciones en áreas prioritarias, lo cual conlleva también un aumento de casi 35% a la deuda nacional, lo que equivale a Q31 mil 56.8 millones más a la deuda de este año de Q.116 mil 10 millones, constituida por bonos del tesoro y préstamos internacionales a largo plazo.  Aunque asumir deuda pública no es del todo negativo, se debe considerar los niveles en los cuales el país se encuentra asumiendo dicha deuda, derivado de una baja en la recaudación fiscal, proveniente entre otros factores, por la corrupción gubernamental y por el cumplimiento de funciones de la institución responsable de ello, la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).  Es importante que los candidatos presidenciales presenten una hoja de ruta para realizar la reforma fiscal que Guatemala necesita para atender las necesidades de la población, así como la deuda nacional.
  1. Por último, otro aspecto que está arreciando las críticas contra esta propuesta presupuestal, es que el Ejecutivo también pretende aumentar el presupuesto a los Ministerios de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (MICIVI) de Q. 4,890 a Q. 5,013 millones de quetzales, y al Ministerio de Cultura y Deportes de Q. 423 a Q. 467 millones de quetzales.  Es importante recordar que muchas veces los favores políticos de campaña se pagan en obras, y el MICIVI es el ministerio encargado de ello. ¿En realidad deseamos que se prioricen estos sectores en lugar de los sistemas de educación y salud?

Actualmente la discusión del presupuesto ha quedado en los medios de comunicación, sin ser discutido y analizado muchas veces por los ciudadanos guatemaltecos, cuando este tema debiera ser fundamental. El Presupuesto de Ingresos y Egresos del país es una de las herramientas más poderosas con la cual se cuenta para poder fiscalizar a la clase política del país.

Es un instrumento fundamental para el desarrollo al cual no se le está brindando la debida importancia y que está generando inconformidad ya que no se está enfocando a los sectores prioritarios que, desde ya, están sufriendo serias consecuencias por no contar con los recursos básicos para poder brindar un servicio digno a la población.

¿Qué enfrenta el próximo Gobierno?

El candidato que gane la Presidencia este 25 de octubre, se enfrenta a un escenario muy difícil, en el cual persistirán los problemas de una limitada recaudación tributaria, mala asignación de recursos y la desconfianza del sistema internacional para invertir en nuestro país como resultado de los casos de corrupción destapados en este último gobierno.

Es por ello que el próximo gobierno deberá explicar cuál será su mecanismo de acción para afrontar este escenario que se torna sombrío, y presentar dentro de su plan de gobierno, las acciones para reformar la política tributaria con la cual pretenderá hacer frente a las debilidades en la administración tributaria y la insuficiencia de ingresos fiscales que se prevé para esta nueva administración.

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“Los dos partidos políticos que se encuentran en la segunda vuelta deben presentar sus planes de política tributaria, pues sin estos ingresos adicionales el próximo año enfrentarán una situación más complicada y con pocas posibilidades de cumplir sus promesas electorales”

-Ricardo Barrientos, economista sénior del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales

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Y nosotros… ¿qué podemos hacer?

Desde ya debemos de empezar a exigir a los candidatos presidenciales que van a la segunda vuelta -Jimmy Morales  y Sandra Torres- que hagan de nuestro conocimiento su postura ante esta propuesta, asimismo, que divulguen los planes que tienen para afrontar esta crisis en relación a los mecanismos de transparencia que utilizarán para el combate a la corrupción y las posibles soluciones que tienen hacia la poca recaudación tributaria y problemas en la asignación de recursos.

Será de vital importancia que todos nosotros, así como estamos manifestando para exigir cambios en el sistema político, pongamos atención a la propuesta de Presupuesto 2016. No podemos seguir dejando que el gobierno tome decisiones discrecionales con los recursos del Estado, es necesario que exijamos a la clase política que cumpla con su función pública y se enfoque más en la inversión social. Eso sí, no debemos dejar a un lado  el hecho de que nosotros como ciudadanos también tenemos que cumplir con nuestras obligaciones fiscales, a pesar de que se viva en un contexto de inestabilidad y desconfianza hacia el sistema; debemos pagar nuestros impuestos para lograr conjuntamente el desarrollo del país que tanto queremos.

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