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Isaías Morales / Corresponsal/

Hace poco más de un mes junto a un grupo de amigas en la universidad, decidimos crear un blog llamado Ojeando Guate el cual pretende mostrar las maravillas que posee Guatemala. La idea no es solo centrarse en las noticias sensacionalistas de la prensa, sino también ilustrar una Guatemala diferente. En la misma se incluye una sección llamada “Héroes de Ciudad Guate”, un espacio donde los héroes de Guatemala se dan a conocer.

Muchos tienen idea de lo que es un héroe, sin embargo ¿cuántos sabrán realmente lo que significa ser uno?

Todos han visto más de alguna vez una serie, crecieron con alguien, admiraron a uno, probablemente solo exista dentro de la ficción o fuera de la realidad. Tal vez sea únicamente un traje que haya que usar, probablemente sea un comic que se podría colorear o un tema de conversación con los amigos para recordar memorables años de infancia.

Un héroe no pasa de moda, suele estar ahí.  Seguramente no sea el bueno de la historia, pero es admirado por sus habilidades; cada quién desempeña una función y eso es lo que lo hace único. Al igual que un héroe de cómic, así es un héroe de Guatemala. Alguien que no teme al qué dirán, alguien que prefiere estar en el anonimato, que lucha por la justicia, que busca la verdad, que denuncia cuando debe de hacerlo, el que no es indiferente, el que no tiene prejuicios, el que busca sus sueños pero antes voltea para ayudar al que viene atrás para enseñarle a volar.

Un héroe de esta tierra del quetzal se pone al hombro a 14 millones de Guatemaltecos enfrentando a rusos y chinos en una competencia de marcha; es el que atiende en la garita todas las mañanas con una sonrisa en el portón de la universidad; el “patojo” sonriente que lustra en las calles.  Ellos y más son mis héroes.

Aquellos con quienes crecí, los mismos que me han impulsado a seguir adelante, esos son los héroes que verdaderamente se necesitan. En ellos hay que confiar y creer, porque aunque el horizonte sea incierto, podemos cambiar esta realidad. El país llora cada día, pero encontrar a héroes es más fácil que creer en promesas que nadie sabe si se cumplirán.

Ellos no tienen capa pero sí una sonrisa que transforma más de mil palabras; no necesariamente buscan fama, pero su papel es fundamental en la sociedad; no poseen la mayor riqueza de todas, pero su aporte es muy valioso para sus semejantes.

Si crees que están lejos, voltea, ellos están más cerca de ti. ¡Atrévete a descubrirlos!

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