By Brújula
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Erik Maldonado/ Colaboración/

Viví seis meses en el altiplano occidental de Guatemala, exactamente en el corazón del triangulo Ixil, en Santa María Nebaj, importante municipio del departamento de Quiché. Rodeado de impresionantes montañas y senderos de vida, alejados del ruido y del corre corre de la ciudad, se encuentra Nebaj, lugar donde encontré paz, tranquilidad y reflexión.

Es maravilloso despertar cada día, caminar por las calles y encontrarse en cualquier parte del pueblo con fenómenos naturales y fantásticos. Diariamente observé cuando las nubes blancas consumían la montaña, momento personalmente especial, porque se materializa el que mi padre siempre está conmigo, naturalmente se observa la  unión entre el cielo y la tierra.

Llené mis maletas de ilusión, leyes y libros, tras cerrar pensum en la escuela de derecho de la Landívar. Representando un reto estimulante para mi, decidí aportar un poco de mis conocimientos a la comunidad guatemalteca, dejando en la Ciudad de Guatemala a mi familia, novia y amigos. Fue duro extrañarlos ese tiempo, sin embargo estando lejos se valora aún más a los que siempre te apoyan incondicionalmente.  

Desde que inicié mi carrera quería hacer esa modalidad de práctica, sin duda la mejor. Así, llegue a vivir a Nebaj, a trabajar en el Bufete Popular del Centro de Administración de Justicia. (Los Centros de Administración de Justicia son pequeños complejos que cuentan con la presencia de todas las instituciones que se relacionan con la justicia, como el Ministerio Público, Instituto de la Defensa Pública Penal, Juzgados, Bufetes Populares ubicados en lugares estratégicos después de los Acuerdos de Paz) Una experiencia de vida que me ayudó a crecer como profesional del derecho, como guatemalteco y más importante, como persona. En el bufete conocí a personas excepcionales, que desde un principio mostraron respeto, profesionalismo y servicio.

Estoy satisfecho con mi trabajo desarrollado durante esos seis meses, en virtud de que le metí corazón a cada expediente, cada persona que llegaba con un caso me conmovía y entendía que cada caso que tenía a mi cargo, no eran simples carpetas llenas de papeles, sino que representaban el futuro, un estado de ánimo o problema.  Siendo sumamente importante para la vida y futuro de cada patrocinado.

Hay patrocinados que viajan largas horas en transporte público o simplemente caminando, desde Cotzal, Chajul, Uspantan, Cunen, Chicaman, entre otros, o cualquier aldea de Nebaj, porque quieren solucionar algún problema jurídico de su interés. Uno los escucha, los aconseja, no solo legalmente, en algunos casos hasta sentimentalmente. Sentí satisfacción al apoyarlos a tratar de solucionar su problema incluso cuando ya no era competencia del Bufete Popular.

Es otra realidad a la de la ciudad, es duro realizar demandas de pensión alimenticia por cincuenta, setenta y cinco o cien quetzales mensuales para cada hijo, por un quintal de maíz o de frijol. Es frustrante que padres de familia no se quieran hacer responsables de todos los hijos que tienen, por ignorancia, arrogancia o alcoholismo. Abusos laborales por parte de empleadores que parecen que siguen en siglos pasados. Pero es satisfactorio que a través de las leyes, lo aprendido en el trabajo o en la universidad, pudiera ayudar a todas estas familias, recibiendo a cambio una sonrisa o un agradecimiento sincero.

Participamos en la televisión local, donde tocamos temas de emprendimiento, creación de empresas, registro de marcas, propiedad intelectual, las manifestaciones de la plaza, la renuncia del ex presidente Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, el salario diferenciado, entre otros. Dicha comunicación llegó a varias comunidades de Quiche.

Nunca me imaginé estar en una audiencia completamente en ixil.

Los operadores de justicia tienen cantidades industriales de expedientes que resolver, mi trabajo consistía también en procurar los casos a mi cargo, al final es un juzgado en el cual se reflejan las deficiencias de acceso a la justicia con el que cuenta todo el Organismo Judicial de Guatemala, la falta de capacitación del personal, resoluciones arbitrarias y el acomodo de los empleados públicos. Que al final son seres humanos, que tienen una fuerte carga de trabajo, pues conocen sobre casos de familia, civiles, laborales y económicos coactivo.

Con la comunidad de Santa María Nebaj, me relacioné desde el día uno. Fue increíble conocer personas ejemplares que caminan aproximadamente dos horas subiendo o bajando una montaña para ir y regresar de sus trabajos, o lo hacen con tareas de leña en sus espaldas, gente trabajadora, que con la gota del sudor se ganan los frijolitos y el maíz que llevan a su casa diariamente.

Santa Maria Nebaj es definitivamente el corazón y la puerta del triángulo Ixil, es un pueblo lleno de tradiciones y riquezas naturales, tuve la dicha de presenciar las tradiciones de las dos ferias, como los desfiles, el convite y desenmascarada de diciembre. Compartir chamuscas de fútbol, al salir del trabajo, por las tardes con nebajenses. La gastronomía es exquisita, no conocía el Boxbol, ahora es uno de mis platillos favoritos de la comida guatemalteca, igualmente el queso Chancol que hacen en la aldea Acul, exactamente en la Hacienda Mil Amores y en San Jorge (Si visita Nebaj no puede dejar de ir, igual que a Valhalla por un café o una bebida preparada).

Conocí lugares que en mi vida me imaginé conocer, como las hermosas cataratas de Nebaj, Rio Azul, las pozas de Chamul (un Semuc Champey en chiquito) y las impresionantes cataratas de Chichel y Santa Avelina en San Juan Cotzal, el hermoso color turquesa del agua se queda reflejado en mis ojos por siempre, así como la temperatura helada que refresca, relaja y da una sensación de volver a nacer. También conocí la cuna del triángulo Ixil en el Sitio Arqueológico Maya de Xacbal, en Chajul, entre otras cosas que realizamos de ecoturismo que se encuentran en el extenso departamento de Quiche.

Recomiendo totalmente a los estudiantes universitarios de Guatemala, que realicen sus prácticas en el interior de la República.

Hacerlo en  las aldeas, caseríos y pueblos más recónditos del país, porque este tipo de actividades cimentan más  el desarrollo de Guatemala. En el interior de nuestra República hay mucha necesidad y no hay mayor satisfacción que los conocimientos académicos de una ciencia puedan contribuir al bienestar, desarrollo y construcción de una mejor sociedad, sin mencionar la cantidad impresionante de paraísos naturales que pueden encontrar.

La labor como líder universitario constituye también en tener presente la solidaridad, conscientes que a través de la proyección comunitaria y emprendimiento social se pueden lograr grandes cosas aportando al Estado de Derecho, fortaleciendo la democracia, la participación ciudadana, la libertad y contribuyendo al desarrollo económico y social de Guatemala. Esto a través de nuestras posibilidades personales, científicas y académicas, dejando por un lado el egoísmo.

A lo largo de nuestra vida al trabajar por nuestras metas podemos incluir dentro de nuestros proyectos o negocios, planes o acciones de emprendimiento social y responsabilidad empresarial buscando la inclusión de la gente de los diferentes departamentos del país. Si usted es un joven guatemalteco, estudiante, trabajador, empresario, o a lo que se dedique, Guatemala lo necesita.

Terminé mis prácticas en Nebaj realizado como estudiante, como profesional del derecho, como guatemalteco, y lo más importante, como persona, me fui con muchas historias, lecciones, anécdotas y recuerdos que vivirán por siempre en mi corazón.

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