By Brújula
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Javier García / Corresponsal / 

Cada mañana me levanto un poco somnoliento, con mi cuerpo sabiendo que es hora que se reactive la maquinaria. Un nuevo día para ser productivo;  la primera tarea del día es prepararse para el largo día, y la primera tarea que se viene es el viaje a la Universidad Rafael Landívar. En mi caso, más de 20 kilómetros de viaje en las calles un poco deterioradas de nuestra hermosa ciudad, añadiéndole el factor determinante del tráfico a la fórmula para iniciar con una cuesta el día.

Cuando finalmente me encuentro en mi destino, observo que una buena parte de la aglomeración de gente que forma parte de mi campus son de diversas proveniencias; algunos con la suerte de una ruta corta y otros que vienen desde lo más lejano de los alrededores de la ciudad para cumplir su deber y completar su visión de recibir la educación que necesitan para continuar con su meta de superación educativa, responsabilidad y cultura, tan necesaria en estos tiempos.

Viene a mí la idea: si yo se lo difícil que es el tráfico dentro del perímetro de la ciudad, ¿por qué tengo compañeros que vienen desde ciudades alejadas al Campus Central de la Universidad a estudiar?  Me he encontrado con casos de personas viniendo de San Lucas, San Juan Sacatepéquez o Palín. Empiezo entonces una introspección de mi situación y por qué yo realizo el viaje.  Analizo mis rutas, mi rutina, lo que me rodea y qué es lo que deseo. A partir de este momento viene a mi mente la figura del complejo educativo que conforma la Universidad la cual me encanta, no por sus paredes o la forma de sus edificios, sino por todo lo que representa estar dentro de ella. La educación y sabiduría que albergan esas paredes, la formación de profesionales éticos que han egresado desde muchas generaciones atrás.

Deteniéndome nuevamente, observo que ya no existe un solo Campus; que la Universidad se ha dedicado a su esparcimiento dentro del país teniendo actualmente 4 campus y 6 sedes regionales. Por ello analizo las causas del fenómeno del “Migrante Landivariano”, denominado así por ser aquella persona que atraviesa algunos departamentos para llegar a su destino educativo por preferencia personal en lugar de asistir a su campus más cercano.

Si le comento a la persona que conozco que proviene de San Lucas: “¿ Por qué no vas al de Antigua?”. Lo primero que seguramente me contestará será: “No es lo mismo” sin dar mayor detalle, o bien “Me gusta más venir aquí al de zona 16”. Antes de continuar con las preguntas, crearé mi propio criterio sobre la situación. Primero, considero que los estudiantes continuamos creyendo en la idea que la sociedad -sin darnos cuenta- nos ha heredado sobre la concentración. Ir siempre al centro, a la urbanización, donde creemos se encontrará un mayor desarrollo. Pero existiría una misma oportunidad para las regiones rurales si nuestros esfuerzos, desarrollo y conocimiento se dieran dentro del entorno de la comunidad en donde  vivimos. Ya que al movilizarnos, existe una propensión de acomodarnos de acuerdo a la sociedad urbana, acostumbrándonos a ser dependientes de la misma, por el estilo de vida que es completamente diferente al de un departamento.

Segunda idea que viene a la mente. Una persona completamente convencida que los Campus y Sedes Regionales aún no se encuentran preparados para recibir grupos de estudiantes entusiastas por recibir la educación que desean, y que esta educación solamente será recibida en la urbe. Creer que en el Campus Central se podrán encontrar diversidad de carreras y horarios que se pueden acomodar perfectamente a los requerimientos de cada persona, a diferencia de las sedes y campus regionales que no cuentan a veces con jornadas diarias en algunas carreras.

Otro factor importante que no podemos dejar de lado por supuesto es el factor económico, el cual en esta situación es inversamente aplicado, ya que si tomamos en cuenta la asignación de un curso en el Campus Central, éste supera con creces el valor de uno que se recibiría en un Campus o Sede Regional. La Universidad Rafael Landívar conscientemente ha buscado las facilidades para permitir que sea equitativa la educación tanto en las áreas rurales como urbanas, tomando en cuenta la realidad social y económica que tiene el país.  Con ello, cumplen su visión de “preparar profesionales competentes, actualizados, honestos, integrales, responsables, con plena conciencia ciudadana y del auténtico sentido de la vida”.

La educación y material impartido será el mismo; entonces, ¿por qué no asistir al Campus que se encuentra accesible a nuestra ubicación cercana al hogar? ¿Acaso será más fácil alcanzar nuestros propósitos si migramos a una ciudad donde consideramos que las condiciones educativas serán más apropiadas para los propósitos que buscamos, aunque esto conlleve no solo inversión extra de tiempo y modificar nuestro estilo de vida?

A continuación comparto los comentarios de nuestros compañeros Landivarianos y su respuesta a la pregunta ¿Por qué estudia en el Campus Central y no en su sede cercana (o viceversa)?:

Hugo Velásquez – Estudiante de Derecho – Sede más cercana: Antigua

“Porque el aprendizaje es mejor, hay mejores licenciados, y te sentís más cómodo, además que hay más chicas. Igual por el trabajo (que está en la capital), daría lo mismo viajar hasta la antigua a venir al de zona 16”.

“Las instalaciones de la sede no son muy buenas, no es grande, el estatus de educación no es el mismo. Los licenciados de acá tienen experiencia, son magistrados. Definitivamente sería una gran ventaja tener cerca la U, son 63 km solo de ida, 126 km a diario, pesan después de trabajar y estudiar, sí pesa tener que viajar”.

Byron Atz – Estudiante de Administración de Empresas – Estudia en Sede de Escuintla

“Debido al factor económico, la sede es más beneficiosa para mí. Preferiría el Campus Central porque vivo y trabajo acá pero depende de la beca, ya que hay que mantener un promedio alto”.

“Pero nuevamente el factor económico, me trae más cuenta ir a la sede, ya que en el Campus Central es muy alta la cuota de mensualidad. Igual no hay mayor diferencia entre ambas; en el Campus Central las tecnologías son más avanzadas pero donde recibo mis cursos en la sede, es un colegio bien equipado, las instalaciones no son malas”.

Enrique Mendoza – Estudiante de Publicidad – Sede más cercana: Antigua

“En la Antigua no hay merca, tengo un negocio propio en la Antigua y mi visión es promocionarlo. Por eso estudio esta carrera, además que el nivel académico en el Campus Central es superior al que tienen las sedes”.

“No tengo pesar de viajar, me hago una hora saliendo a las 3:30PM de la Antigua. Creo que mi recomendación es que mejoren las instalaciones de la sede, y que haya variedad de carreras y horarios”.

Lo descrito anteriormente puede soltar millones de pensamientos, pero después de escuchar las visiones y opiniones de mis compañeros solo puedo decir: “No somos de ningún lugar sino que del lugar de donde queremos ser y somos más útiles, mientras la visión de ayuda al prójimo sea lo más importante que tengamos”. Debemos buscar siempre hacer el bien y aplicar nuestro desarrollo para los demás sin importar dónde estemos.

Fotografía: http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=171806

 

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