Tik Naoj Enero 1

Giovanni Villela / Tik Na’oj /

El Estado de Guatemala cerró el año 2015 con el presupuesto de funcionamiento desfinanciado y por consiguiente, la inversión social se vio seriamente comprometida, de tal suerte que aún persiste la “crisis hospitalaria” y el pronunciamiento de diversos sectores, quienes esperan que el nuevo gobierno de Jimmy Morales enfrente los retos mayores que presentan los problemas de educación, salud, seguridad y trabajo.

Ante este panorama, ¿en qué pueden afectar positiva o negativamente al país los tratados de libre comercio?

Los tratados tienen por objeto facilitar la exportación-importación de mercancías, bienes o servicios; ello con la finalidad de estimular a los sectores productivos, de tal manera de beneficiar a los paises participantes en generar más puestos de trabajo; mayor flujo de mercancías importadas, lo que generaría mayor recaudación de aranceles (aún con reducciones porcentuales en tales aranceles); mayores facturaciones en las exportaciones, fortaleciendo financieramente a las empresas; mercados internos con mayor disponibilidad y variedad de productos y servicios para la actualización científica, tecnológica y en bienes de consumo.

El mundo globalizado ha obligado a los paises a ser más competitivos, pues los mercados internacionales son más agresivos cada día. Como efecto, los gobiernos y empresarios deben invertir recursos en actualizar tecnología en equipos, innovar productos y servicios, tecnificar y modernizar maquinaria, capacitar y tecnificar la mano de obra, los procesos y procedimientos; no solo en la industria, sino en el campo, el comercio, la administración, la comunicación y todo el engranaje que mueve las empresas. Sin estos ingredientes esenciales, Guatemala no se convertirá en un país altamente competitivo.

Hay factores esenciales que un país debe observar para decidir si un tratado de libre comercio es favorable o no, dentro de estos se encuentran: obtener mercado de exportación o incrementarlo para sus propios productores; cuidar que las mercancías que se importarán no quebrarán a productores nacionales, estimando el impacto en el empleo y por consiguiente en la economía de los hogares; proyección de mejor recaudación de aranceles para fortalecer la inversión social del Estado y así contribuir sustentablemente a alcanzar las metas de recaudación fiscal, entre otros.

En Guatemala se han suscrito tratados comerciales que aún no han demostrado tener un fuerte impacto positivo en la generación del empleo.

Algunos productos que han ingresado al país han declinado la producción nacional de calzado, ropa, bisutería y algunos otros bienes; obligando a pequeños productores y medianos a cerrar puertas y dejar sin empleo a muchos guatemaltecos.

Los tratados de libre comercio pueden ser un buen motor de la economía, pero no serán realidad si no se invierte en eficiencia y se estudian a fondo, para que los beneficios de estos lleguen a todos los guatemaltecos.

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