Habitat-Septiembre-1

Héctor García y Carlos Quintanilla / Opinión /

La sostenibilidad de Hábitat para la Humanidad Guatemala se sustenta en un modelo de desarrollo que promueve la ayuda mutua y fomenta el no paternalismo, conscientes de que el trabajo articulado entre voluntarios, donantes y beneficiados, es la triangulación perfecta para trabajar por la causa de la vivienda adecuada. En una sociedad en donde el problema habitacional crece año con año, afectando de manera directa el desarrollo de familias enteras, se hace indispensable unir esfuerzos que potencialicen el aporte de cada sector, en la reducción de esta problemática.

Todo inicia con un simple acto de convicción.

Las familias, conscientes de su realidad pero dispuestas a cambiarla, se acercan a Hábitat con la ilusión y el compromiso firme de iniciar la construcción de su vivienda. Durante todo el proceso constructivo, el sueño de contar con un techo y cuatro paredes se va materializando y con ello, la responsabilidad de realizar sus pagos de manera puntual. Una familia Hábitat sabe que su pago mensual, representa para otra familia, la oportunidad de optar a una mejor calidad de vida y es este sentido de corresponsabilidad, lo que ha sostenido a la organización durante 36 años.

En los 45 días que dura aproximadamente la construcción de la vivienda, la familia tiene la oportunidad de contar con el apoyo de voluntarios nacionales o extranjeros, los cuales prestan sus manos para realizar tareas constructivas básicas que aceleran la entrega de la nueva casa.  Además, durante este proceso los voluntarios conocen de primera mano la problemática habitacional, tomando consciencia de esta realidad y comprometiéndose firmemente a trabajar por su reducción. Asimismo, los voluntarios se convierten en defensores de la causa de la vivienda adecuada, sumando a más personas a la labor de Hábitat.

Sin duda alguna este engranaje no estaría completo, sin la activa participación de todas aquellas personas y empresas que de manera responsable, han decidido ser parte de la gran familia Hábitat, aportando recursos económicos para la causa. En Hábitat, todas las donaciones, grandes o pequeñas, permiten la sostenibilidad de los proyectos, pero también son consideradas como una expresión de responsabilidad hacia el país y un claro ejemplo de ciudadanía. Donar es más que adquirir un compromiso monetario, representa la plena convicción de la importancia de luchar por una causa que promueve el desarrollo de manera responsable, integral y sostenible.

Los tres actores que defienden nuestra causa (beneficiarios, voluntarios y donantes) se convierten en los voceros que da a conocer nuestra labor, abogan por los más necesitados y apoyan en cada uno de nuestros proyectos. Su incansable trabajo busca que todas las personas en Guatemala cuenten con una vivienda adecuada.

Historia de Juliana Román y familia

Un claro ejemplo de nuestro modelo de desarrollo integral se puede apreciar en la historia de doña Juliana y su familia, quienes luego de alquilar una vivienda durante muchos años, reunieron el dinero para comprar un terreno y construir su vivienda. Lamentablemente, fueron desalojados de la vivienda que alquilaban y lo único con lo que contaban para vivir era una pequeña cueva que colindaba con su terreno.

Luego de varios meses de vivir en esta cueva, una amiga de la familia que forma parte de nuestro programa de vivienda se entera de la situación y expone el caso a voluntarios, pertenecientes a nuestro comité local, quienes a su vez realizan un diagnóstico de la familia y llevan el caso a nuestra oficina de construcción. En pocos días da inicio la construcción y con el apoyo de un grupo de voluntarios extranjeros, se termina la vivienda en tiempo récord.

Ahora la familia Román cuenta con una vivienda adecuada, la cual les brinda seguridad y lugar para trabajar, estudiar y descansar. Sin embargo, esto no sería hoy una realidad, sin el apoyo de voluntarios y amigos, quienes de forma desinteresada apoyaron a la familia a acelerar el proceso de aprobación y construcción de su vivienda.

Necesitamos el apoyo de más guatemaltecos que defiendan la causa de la vivienda adecuada, porque juntos podemos seguir construyendo un mejor país.

Conoce la historia de la familia Román:

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