Gabriela Sosa Abril 1

Gabriela Sosa / Opinión /

Ven, toma una escoba, volemos hacia Hogwarts, veamos un partido de Quidditch; toma tu varita y encógete para pasar por la puerta al País de las Maravillas. Vamos, siéntate a tomar té con el Sombrerero, ten una confusa, filosófica, maravillosa conversación con el Gato de Cheshire. ¿O preferirías caminar por la Tierra Media, desayunar con hobbits y aprender con elfos, pelear lado a lado con Aragorn?

Pídele a Gandalf que te envíe a Narnia, para peinar la melena de Aslan y escuchar las historias del fauno. ¿Quisieras pasar a través del armario y encontrarte en Panem? Dale una mano a Katniss y pelea por lo que es justo. Si cierras los ojos y lo deseas suficiente, Peter vendrá a llevarte para conocer a los niños perdidos y enfrentar a Garfio, quien podría convertirse en Mortífago en cualquier momento. Tras despertar en el Bosque Prohibido, quiere que veas al Señor Tenebroso. ¡Rápido! Huye, corre, camina con Harry un poco, ayúdalo a derrotar a Voldemort de una vez por todas. ¿Ya estás sonriendo? ¡¿Qué esperas?! Ve y toma tus libros, vuela con dragones, pelea batallas, viaja, imagina y visita mundos fantásticos.

Este próximo 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro, y aunque ya he escrito antes acerca de sus orígenes, esta vez quisiera enfocarme en el por qué leemos. La lectura nos permite muchas cosas, sobre todo: aprender. Aprender sobre temas que desconocemos, aprender sobre lugares remotos y costumbres ajenas a las nuestras, aprender a pensar de manera distinta y ponerse en los zapatos de alguien más; promueve la empatía y la necesidad de ese “algo más”: el siempre saber más, investigar más, descubrir más. A través de los libros podemos transportarnos, transformarnos y tratar de abrirnos a nuevas perspectivas y líneas de pensamiento.

Pero los libros también se pueden volver otra cosa: pasaportes a increíbles e imaginativos mundos, llenos de magia y maravillas; nos permiten soñar a la vez que encontrarnos con ese “algo” que no sabíamos que estábamos buscando. Las novelas o cuentos favoritos pueden convertirse en mejores amigos, en un hogar al cual siempre podemos volver, en consuelo, en el hombro en el que nos apoyamos o incluso darnos un motivo; pueden inspirarnos a ser mejores, a seguir tratando; al igual que nuestros personajes más queridos, a ser mejores personas, a no darnos por vencidos, así como ellos no lo hicieron.

Los libros son en realidad puertas o pasaportes, si tan sólo se los permitimos.

Por esta razón, alrededor del mundo, en diversas escuelas y librerías se realizan toda cantidad de actividades para conmemorar este objeto tan mágico y especial. En Guatemala, la Librería Sophos tiene preparada toda una semana de actividades: del 18 al 23 abril. En la agenda se hallan: encuentros con autores guatemaltecos, conferencias sobre autores trascendentales tales como Gabriel García Márquez y Cervantes; un rally para niños y otro para adolescentes, reuniones entre lectores; entre otras.

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